La FIFA dio a conocer un incremento histórico en la distribución financiera para la Copa Mundial de 2026, elevando la bolsa total a 871 millones de dólares, lo que representa un aumento del 15% respecto a lo previsto inicialmente.
La cifra confirma que el próximo torneo no solo será el más grande en formato, sino también el más lucrativo.
Con la participación de 48 selecciones por primera vez en la historia, el organismo busca fortalecer el impacto económico del certamen, asegurando una mayor derrama para todas las federaciones clasificadas.

Este nuevo esquema responde al crecimiento comercial del futbol a nivel global, especialmente en un Mundial que se celebrará en Norteamérica y que apunta a romper récords de audiencia e ingresos.
¿Cómo se repartirán los 871 millones?
El reparto del dinero contempla tres rubros principales. En primer lugar, cada selección recibirá 2.5 millones de dólares como apoyo de preparación, una cifra superior a los 1.5 millones que se entregaban anteriormente. Este recurso está destinado a cubrir gastos logísticos, concentraciones y planificación previa al torneo.
Además, se estableció un pago de 10 millones de dólares por clasificación, lo que garantiza una base económica sólida para cada equipo participante, independientemente de su desempeño en la competencia.
Este monto también refleja un incremento respecto a ediciones anteriores, consolidando la tendencia al alza en los incentivos económicos del Mundial.
A esto se suman apoyos adicionales que superan los 16 millones de dólares en total, enfocados en cubrir costos operativos de las delegaciones, así como en ampliar la asignación de boletos para cada selección, facilitando la presencia de sus aficionados en los estadios.
Más allá del beneficio directo para los equipos, la FIFA mantendrá su política de redistribución del resto de ingresos hacia el desarrollo del futbol mundial.
Esto impactará a sus 211 asociaciones miembro, reforzando programas de crecimiento, infraestructura y formación en distintas regiones.

El presidente Gianni Infantino destacó que este incremento es posible gracias a la solidez financiera del organismo, que atraviesa uno de sus mejores momentos. Según explicó, los ingresos generados por el Mundial permiten reinvertir en el deporte y ampliar el alcance global del futbol.
El contexto del Mundial 2026 es clave para entender este aumento. La expansión a 48 equipos, el mercado norteamericano y el crecimiento comercial del torneo han impulsado una estructura económica sin precedentes. Todo apunta a que será una edición histórica tanto dentro como fuera de la cancha.