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El Imparcial 29 Apr, 2026 20:25

Investigadores encontraron que el ADN de los golden retrievers comparte genes con los humanos ligados a la conducta, la capacidad de aprendizaje y la regulación emocional, un hallazgo que puede cambiar la forma en que se estudia la mente y el comportamien

Un estudio científico reveló que algunos genes de los perros golden retrievers están relacionados con rasgos emocionales, cognitivos y de salud mental en los seres humanos, lo que abre una nueva ventana para entender tanto el comportamiento canino como ciertos aspectos de la psicología humana.

La investigación, realizada por científicos del Reino Unido y publicada en una revista académica internacional, identificó regiones del ADN de esta raza que influyen en conductas como la agresividad, la capacidad de entrenamiento y la respuesta al entorno, y que también aparecen asociadas a rasgos humanos como la inteligencia, la depresión o la regulación emocional.

El origen del golden retriever y su valor genético

Los golden retrievers se originaron en Escocia durante el siglo XIX, tras cruces selectivos entre retrievers de pelaje plano y el hoy extinto Tweed Water Spaniel, con aportes posteriores de setter irlandés y labrador.

Esa crianza controlada hizo que la raza tenga una genética más homogénea que la humana, una característica clave para este tipo de estudios.

La investigación analizó el ADN de más de mil golden retrievers para estudiar su comportamiento. Foto: CanvaLa investigación analizó el ADN de más de mil golden retrievers para estudiar su comportamiento. Foto: Canva

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Por qué estudiar perros ayuda a entender a las personas

Los científicos explican que identificar genes asociados al comportamiento humano es extremadamente complejo, ya que influyen factores ambientales, sociales y culturales, y suelen requerirse muestras de cientos de miles de personas.

En cambio, dentro de una misma raza de perros la variabilidad genética es menor, lo que permite detectar relaciones entre genes y conducta con grupos más reducidos.

El objetivo del estudio fue localizar genes vinculados al comportamiento de los golden retrievers y comprobar si esos mismos genes aparecen relacionados con rasgos psiquiátricos o cognitivos en humanos.

Del comportamiento del perro al análisis del ADN

Para lograrlo, los investigadores analizaron más de 1,300 golden retrievers adultos, de entre 3 y 7 años, cuyos dueños participaron en un seguimiento de largo plazo sobre salud y conducta.

El comportamiento de los perros se evaluó mediante un cuestionario estandarizado, que mide aspectos como miedo, agresividad, sociabilidad y capacidad de aprendizaje.

Posteriormente, se realizó un análisis genético que permitió identificar 12 regiones del genoma asociadas de forma clara a ocho rasgos conductuales, además de otras nueve con asociaciones menos fuertes.

Los científicos hallaron genes compartidos entre perros y humanos relacionados con aprendizaje y emociones.Los científicos hallaron genes compartidos entre perros y humanos relacionados con aprendizaje y emociones.

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Genes compartidos entre perros y humanos

Entre los hallazgos más relevantes, se identificaron genes que en perros están ligados a agresividad o facilidad de entrenamiento, y que en humanos aparecen relacionados con inteligencia, rendimiento cognitivo, depresión, irritabilidad y regulación emocional.

En total, 12 de 18 genes analizados mostraron vínculos significativos con al menos uno de 190 rasgos humanos evaluados, lo que refuerza la hipótesis de una base genética compartida.

Qué implican estos resultados

Los autores subrayan que compartir genes no significa que un comportamiento canino sea equivalente a un trastorno humano, sino que esos genes pueden influir en estados emocionales amplios que cada especie expresa de manera distinta.

También señalaron que estos hallazgos podrían mejorar la selección y entrenamiento de perros de servicio, al ampliar el concepto de inteligencia más allá de respuestas simples a recompensas.

Límites del estudio y próximos pasos

El estudio aclara que los resultados solo aplican a los golden retrievers, y que extender las conclusiones a otras razas requerirá investigaciones específicas.

Además, el uso de cuestionarios respondidos por los dueños puede introducir cierto grado de subjetividad, aunque los datos genéticos ofrecen un respaldo sólido.

En conclusión, los investigadores sostienen que estudiar el ADN de los perros no solo ayuda a comprender mejor su comportamiento, sino que también puede aportar claves valiosas sobre la mente humana y la regulación emocional.

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