Cinco días después del devastador accidente ferroviario de Urda, en Toledo, se ha completado uno de los trabajos más duros de la tragedia: la identificación de todas las personas fallecidas. El Centro Integrado de Datos (CID) ha confirmado que los 69 cuerpos han sido identificados y que ninguna familia permanece ya a la espera de conocer oficialmente el destino de su ser querido.
El balance definitivo de las identificaciones recoge 40 hombres y 29 mujeres, todos mayores de edad. De las víctimas, 54 tenían nacionalidad española y las otras 15 procedían de distintos países: Argentina, Australia, Canadá, República Checa, Estados Unidos, Francia, Japón, México, Portugal y Túnez.
La confirmación supone un paso fundamental para los allegados, que durante días han vivido pendientes de las pruebas forenses y de las comunicaciones oficiales. Según los datos facilitados por las autoridades, todas las familias han recibido ya la notificación del fallecimiento. Además, 55 de los cuerpos están a disposición de sus familiares para que puedan hacerse cargo de ellos.
Más de 60 profesionales han participado en las identificaciones
El trabajo se ha desarrollado de manera ininterrumpida desde el miércoles en los institutos de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y Ciudad Real. Más de 60 profesionales han participado en las autopsias y en las tareas destinadas a determinar la identidad de las víctimas.
La Guardia Civil ha desempeñado un papel esencial mediante su Servicio de Criminalística, que ha realizado las comprobaciones por huellas dactilares. También se han llevado a cabo análisis de ADN a través del Instituto Nacional de Toxicología, con la colaboración de los especialistas policiales.
En el dispositivo han intervenido médicos forenses de Toledo, Ciudad Real, Cáceres y Cuenca, además de técnicos de autopsia y especialistas en genética forense. La complejidad del proceso ha requerido también la colaboración de profesionales desplazados desde distintos puntos de España.
Junto a las labores científicas, se ha mantenido un servicio de atención psicológica para acompañar a los familiares durante uno de los momentos más difíciles. La Unidad Militar de Emergencias ha prestado apoyo logístico a los equipos encargados de las actuaciones médico-forenses.
La identificación termina, pero la investigación continúa
El cierre de las identificaciones no supone el final de las actuaciones relacionadas con el accidente. Los investigadores siguen trabajando para esclarecer las circunstancias que provocaron el choque ferroviario y determinar qué falló en la circulación y en los sistemas de seguridad.
En paralelo, los equipos desplegados en la zona cero continúan con las tareas necesarias para retirar los vagones siniestrados y facilitar la búsqueda de posibles restos biológicos. La investigación técnica deberá reconstruir los acontecimientos previos a la colisión y establecer si existieron errores en los procedimientos o en la gestión de las incidencias.
La tragedia deja así una nueva certeza para las familias: las 69 personas fallecidas han sido identificadas y sus allegados ya han recibido la confirmación oficial. Ahora, mientras comienza el proceso de despedida y duelo, queda por delante el esclarecimiento de las causas de un accidente que ha conmocionado al país. @mundiario