nullKike Mireles
Volvió a escena el fundador de Morena y lo hace en medio de los escándalos de su hijo Andy y con el cinismo de volver a afirmar que se acabó la corrupción.
A Don Andrés, bien le vendría leer a Bo Rothstein, quien en su libro The Quality of Government, habla de que los países menos corruptos, los países transparentes, limpios, honestos, no lo son por quien los lidera, lo son por la fuerza que tienen las instituciones imparciales para garantizar esta transparencia, los gobierne quien los gobierne, el partido que sea, el color que sea, el personaje que sea, y enfatiza, que la honestidad de un hombre, jamás podrá sustituir a la fuerza del estado, estado que AMLO durante su gobierno se encargó de desmantelar, un estado desmantelado es un estado débil, y un estado débil tiene instituciones incapaces de hacer su chamba.
Y en el caso concreto de las instituciones que se encargan de perseguir la corrupción, estás serán intrascendentes.
Y cuando esto pasa tenemos como resultado que la corrupción explota en todos los sentidos, en todos los lugares, en todas las instituciones, en todos lados.
¿Por qué? Porque no hay quien investigue, no hay quien persiga, y mucho menos hay quien castigue. Y esto es justamente de lo que habla Susan Rose Ackerman en su libro Corruption and Government, ella afirma que la corrupción florece en donde corromperse sale barato.
Y durante el sexenio de AMLO en México, corromperse salió baratísimo. Quienes lo hicieron salieron premiados con cargos, con gubernaturas, con contratos millonarios.
Y por supuesto, la especialidad de la casa: impunidad.
Y para muestra el índice de percepción de la corrupción de 2 025, en el que México obtuvo únicamente 27 de 100 puntos, quedando en el lugar 141 de 182 países evaluados.
México quedó en el último lugar de los 38 países evaluados de la OCDE y quedamos en el penúltimo de los países evaluados del g20.
El único país que la gente cree que es más corrupto que México del g20 es Rusia. Y estoy seguro que el tema del huachicol fiscal tuvo mucho que ver en este tema de percepción de la corrupción, ya que durante el sexenio de AMLO, se estima aproximadamente que el huachicol fiscal generó un fraude a la hacienda pública de al menos de al menos 600,000 millones de pesos.
Y estos son datos, no relatos.