HUB
Publicidad Responsiva - Banner Superior
Radar Inteligente
Expansion 01 May, 2026 08:00

Running: El nuevo KPI en la élite tecnológica

En el amanecer helado de una ciudad, miles de corredores compiten por unos pocos números para entrar al maratón de Boston, Berlín o Nueva York, competencias convertidas en un nuevo filtro social capaz de medir disciplina, resistencia, paciencia y, para muchos, hasta prestigio. En el sector tecnológico global, donde la competencia por el talento y el capital se da tanto en las salas de juntas como en LinkedIn, la cultura del running es una señal silenciosa de legitimidad profesional. Compañías como Google o AWS organizan carreras que año con año suman a más participantes, mientras que consultoras o empresas más pequeñas crean sus propios clubs para correr varias veces a la semana.

“Las habilidades que se desarrollan con disciplinas como el running dentro de la cultura corporativa contemporánea son atractivos pues se alinean a metas fijas que los colaboradores pueden tener, y son una forma ideal para demostrar resiliencia y compromiso”, explica Miguel Teixeira, CEO de NTT DATA Iberia, Organismos Internacionales y Latinoamérica, y uno de los impulsores de este tipo de programas dentro de su compañía. El reporte The Physically and Mentally Fit CEO, publicado en agosto por Boston Consulting Group, señala que los líderes atraviesan uno de sus momentos más frágiles en décadas. En 2024, la rotación de directores generales en empresas públicas alcanzó niveles récord y, según cifras citadas por BCG a partir de datos de Barclays, al menos 27 CEO dejaron su puesto en compañías. Frente a ese escenario, la consultora plantea que la condición física y psicológica del CEO debe tratarse como un activo estratégico. El informe señala que mejoras en el descanso pueden traducirse en incrementos medibles de entre cuatro y cinco puntos en auditorías de bienestar ejecutivo, lo cual se evidencia en este tipo de clubs. “Es sencillo revisar cómo el impacto de comer y dormir bien se ve en el rendimiento que he tenido a lo largo del último año y medio. Parte de esto es posible porque los que estamos dentro del club también nos seguimos en plataformas como Strava. Es un tipo de motivación distinta y también de competencia, como que después de la pandemia fue una forma distinta de conocer gente de la oficina”, apunta Mauro Uribe, project manager en el área de TI de un banco en México.

Esto no quiere decir que correr maratones tenga como consecuencia mejores resultados financieros. Pero su correlación con métricas de valor corporativo ha animado discusiones más amplias sobre si la cultura del cuerpo y del ejercicio físico puede ser una señal de capacidad ejecutiva y estilo de liderazgo. La plataforma Strava lo pone en números, dentro de su informe global Year in Sport 2025 reporta más de 180 millones de usuarios activos y un crecimiento de 3.5 veces en el número de clubes de running, que superan el millón en la plataforma, un enfoque fuerte en la conexión social como motivador central para hacer deporte. Ese mismo reporte detecta que, aunque hay un giro hacia un enfoque más equilibrado del entrenamiento, priorizando descanso, recuperación y sostenibilidad física, la participación en actividades de running es un factor clave para mantener compromisos personales de largo plazo. Los maratones más prestigiosos, como Boston o Berlín, no son carreras fáciles de entrar y dominar esos procesos de entrada y competir en esas pruebas es un símbolo de capacidad de aguante y confianza, valores que muchas empresas tecnológicas quieren ver en su liderazgo. “En nuestro caso, muchos de los colaboradores han logrado conocerse, conectarse e ir a distintas carreras alrededor del mundo con un apoyo por parte de la consultora, pues se trata de una manera de socializar”, explica Teixeira, quien ha presentado el caso de la empresa en foros como Davos. Otras compañías como AWS implementan este tipo de carreras en sus eventos globales con el fin de que no solo se logre hacer un networking interno, sino también con clientes. Durante re:Invent 2025 la firma de nube lanzó una convocatoria que creció 50% en solo un año y donde participaron colaboradores de la firma, pero también clientes.

“Salir a correr con colegas o participar en una carrera corporativa no solo fortalece vínculos, sino que puede abrir puertas a proyectos, colaboraciones o visibilidad interna”, sostiene George Abbott, director de expansión internacional para Oura, una firma finlandesa que desarrolla anillos inteligentes. Completar un medio maratón o mantener una rutina constante de entrenamiento se interpreta como evidencia de consistencia, tolerancia al esfuerzo y capacidad de largo plazo. En el sector tech, donde muchas empresas buscan diferenciarse no solo por sus productos sino por su cultura, estas prácticas se convierten en marcadores de pertenencia. Participar en actividades como el running no es obligatorio, pero sí altamente visible. Publicar métricas, compartir logros deportivos o formar parte de comunidades internas envía señales sobre cómo se entiende el alto desempeño dentro de la organización. En otras palabras, el running empieza a operar como un indicador cultural, aunque no esté formalizado en ninguna evaluación. En México, este proceso se entrelaza con la adopción de tendencias globales como el quantified self, la medición de datos de la vida diaria, y el biohacking, la tendencia que impulsa cambios en los hábitos a través de estos datos, que han ganado terreno en entornos tecnológicos. “Dispositivos que miden pasos, frecuencia cardíaca o rendimiento físico permiten trasladar la lógica de los datos al cuerpo”, precisa Abbot.

Entre la desconexión y la inversión en uno mismo Sin embargo, esta integración no está exenta de tensiones. Uno de los riesgos es que el bienestar se reconfigure como otra forma de productividad. El tiempo libre, en lugar de ser un espacio de desconexión, se convierte en una oportunidad para “invertir” en uno mismo y mejorar el rendimiento laboral. “En un sector donde las jornadas extensas y la presión por resultados ya son una constante, esta expectativa implícita de optimización continua puede diluir aún más la frontera entre vida personal y profesional, pero también es una oportunidad para mejorar la salud dentro de las organizaciones”, afirma Gabriela Medina, directora de Fundación de Manpower Group. La especialista agrega que se debe tener cuidado en la implementación de estos programas porque también existe una dimensión de exclusión. “No todos los trabajadores tienen el mismo tiempo, condiciones físicas o interés para participar en este tipo de prácticas”, sostiene. “Sin embargo, cuando el running se posiciona como un marcador cultural dominante, puede generar una forma sutil de diferenciación entre quienes encajan en ese modelo de alto rendimiento y quienes no”.

]]>
Contenido Patrocinado