En el marco del Día del Trabajo, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció un paquete de medidas laborales que incluye la implementación gradual de la jornada de 40 horas semanales, así como un acuerdo para garantizar que las y los trabajadores del Estado perciban al menos el salario medio registrado por el IMSS en 2024, con incrementos por encima de la inflación.
Durante su conferencia, la mandataria sostuvo que estas acciones forman parte de una política orientada a fortalecer los derechos laborales y mejorar las condiciones de vida de la población trabajadora. Afirmó que su gobierno busca consolidar un modelo en el que el crecimiento económico esté vinculado al bienestar social.
Entre los principales anuncios destaca la firma del acuerdo constitucional para reducir la jornada laboral, una demanda histórica del sector trabajador en México. De acuerdo con lo expuesto, esta medida beneficiaría a más de 14 millones de personas, al permitir mayor tiempo para la vida personal y familiar.
Asimismo, se informó sobre la creación del Certificado Laboral de Agroexportación, con el objetivo de garantizar condiciones dignas, seguridad social y salarios justos para quienes laboran en el campo.
En materia de resultados, autoridades federales destacaron que en los últimos años el salario mínimo ha registrado un incremento significativo, además de la eliminación de la subcontratación, mejoras en pensiones y avances en democracia sindical. También se señaló una reducción en la tasa de desocupación y un aumento en el poder adquisitivo de los trabajadores.
Sin embargo, el discurso oficial se centró en contrastar estos avances con periodos anteriores, señalando que en administraciones pasadas los derechos laborales no fueron prioridad.
Durante el evento, representantes sindicales respaldaron las medidas anunciadas y reconocieron los cambios impulsados en materia laboral, particularmente en lo relacionado con el incremento salarial y la ampliación de derechos.
Las acciones anunciadas forman parte de la agenda laboral del actual gobierno federal, que busca consolidar un nuevo marco en las relaciones entre trabajadores, empleadores y el Estado.