El debate por el salario mínimo de 2027 ya tiene números. La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) presentó la primera proyección de cuánto pueden subir, cuánto puede elevarse el costo para las empresas y cuánto puede aumentar la presión sobre sus finanzas si se suma el recorte de la jornada laboral a 46 horas, como prevé la ley.
Señaló que, si el próximo año aumenta 10%, el minisalario actual –de 315.04 pesos diarios– sumaría un monto extra de 958 pesos mensuales; aunque, si el ajuste llega a 12%, el aumento directo sería de hasta mil 150 pesos al mes para los trabajadores.
Aunque apuntó que tal beneficio no viene solo, porque el aumento salarial también implica un costo adicional para las empresas en prestaciones como el aguinaldo, prima vacacional, impuestos a la nómina, cuotas al IMSS e Infonavit y contribuciones al fondo de ahorro para el retiro.
Con esta estimación, la Concanaco abrió la discusión nacional sobre cuánto puede subir el salario mínimo el próximo año y, aunque no es una propuesta formal, se trata de una proyección importante porque la confederación es integrante de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami), que cada año define el nuevo sueldo mínimo.
Hora de trabajo se encarece 16.9%
En un informe especial, el organismo empresarial calculó que la reducción de la jornada laboral también tendrá un costo propio, ya que pasar de 48 a 46 horas semanales en 2027 –como marca la ley– sin reducir el salario elevará 4.35% el costo por cada hora trabajada.
Estimó que, si a ese golpe financiero se suma un aumento de entre 10% y 12% al salario mínimo, el costo salarial por hora se dispararía entre 14.8% y 16.9% para 2027, antes de considerar contribuciones adicionales y cambios en la productividad.
La Concanaco advirtió que el golpe no se queda ahí, porque la presión continuará conforme avance la reducción de la jornada laboral: el plan prevé llegar a 40 horas semanales en 2030 y, con el mismo salario, ese recorte acumularía un incremento de 20% en el costo por hora frente a una semana de 48 horas.
Alertó que el aumento al salario mínimo y la jornada más corta llegarán a un mercado donde 33.1 millones de personas trabajan en la informalidad y 82.5% de las nuevas ocupaciones ya son informales, lo que hace urgente reducir las cargas que frenan el empleo formal.
Menos cargas para sostener empleo
Para contener el impacto de los nuevos costos laborales y facilitar que más empresas contraten, la Concanaco propuso a las secretarías de Hacienda y del Trabajo, al IMSS, a los gobiernos locales, a trabajadores y empleadores:
- Menos impuestos sobre nómina. Aplicar estímulos que reduzcan parte de la carga fiscal ligada a cada empleo formal
- Apoyos a nuevas contrataciones. Otorgar incentivos temporales y verificables para incorporar más trabajadores
- Facilidades para seguridad social. Crear mecanismos que permitan incorporar empleados sin reducir prestaciones y con financiamiento definido
- Menos trámites y costos administrativos. Revisar derechos, obligaciones y gastos de cumplimiento que pesan sobre los negocios
- Más productividad. Ampliar capacitación, digitalización y financiamiento para ayudar a absorber los mayores costos laborales
- Reglas para pequeños negocios. Ajustar las obligaciones de cumplimiento a la capacidad real de las empresas de menor tamaño.