
En dos días que han pasado sin Rubén Rocha Moya al frente de la gubernatura, los sinaloenses siguen en la incertidumbre sobre el rumbo que tomará la entidad.
Calles semivacías, retenes militares y policiales de día y noche, negocios cerrados y la violencia que no para siguen siendo el panorama, al menos en Culiacán.