En marzo el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) despidió al contratista que operaba Camp East Montana, el centro de detención del ICE más grande del país, en medio de muertes, un brote de sarampión y acusaciones de atención médica deficiente. En silencio, la instalación continuó utilizando al mismo proveedor médico.
Loyal Source Government Services, una empresa que mantiene casi dos millones de dólares en lucrativos contratos federales a pesar de un historial problemático de negligencia médica, ha continuado siendo el subcontratista que provee atención médica en el Camp East Montana, la problemática instalación de detención del ICE ubicada en terrenos de Fort Bliss en el extremo oriente del Condado de El Paso. Así lo indicaron dos oficinas del Congreso basándose en información proporcionada por el ICE.
“Poner a Loyal Source en el Camp East Montana es un desastre”, dijo Charles Tiefer, experto en contratación del Gobierno federal y profesor de derecho en la Universidad de Baltimore. “Están combinando a un contratista con un historial muy dudoso y una instalación que está en ruinas”.
El ICE despidió al contratista principal del Camp East Montana el 11 de marzo, tras reportes de condiciones inhumanas y negligencia médica. Cuando se anunció la nueva empresa contratada, un portavoz del ICE elogió los “estándares más altos de atención médica” de la compañía en un comunicado al El Paso Times. Pero la agencia no aclaró que el proveedor médico real de la instalación seguía siendo el mismo.
El ICE declinó confirmar que Loyal Source continúa trabajando como proveedor médico en el Camp East Montana en un comunicado enviado por correo electrónico al Project On Government Oversight. Pero un portavoz de la representante Verónica Escobar, demócrata por Texas, dijo que el ICE le informó a su oficina que Loyal Source sigue siendo el proveedor médico del Camp East Montana al 4 de mayo. Asimismo, la oficina del representante Gabe Vásquez, demócrata por Nuevo México, quien visitó la instalación en abril, dijo que durante su visita Loyal Source seguía siendo el proveedor médico de la instalación.
Ni Loyal Source ni el actual contratista principal de la instalación, Amentum Services Inc., han respondido a múltiples solicitudes de comentarios.
Escobar dijo que “no entiende la lógica” de retener a Loyal Source como proveedor médico del Camp East Montana. Durante una entrevista, Escobar describió una visita reciente a la instalación donde conoció a un hombre con un antebrazo fracturado que había sido tratado únicamente con aspirina durante semanas.
“Su brazo no había sido inmovilizado. Literalmente podía ver la fractura”, dijo. “Creo que eso evidencia lo inaceptable que es la atención médica dentro de esa instalación”.
En los nueve meses desde que el Camp East Montana abrió, los abogados que visitan la instalación han encendido las alarmas sobre las fallas en la atención médica: medicamentos omitidos, formularios médicos ignorados y enfermedades no tratadas mencionadas en queja tras queja.
Mientras tanto, Loyal Source está en medio de su año más lucrativo por mucho, con contratos otorgados que crecieron más del 1,000%, de 155 millones de dólares en 2022 a mil 800 millones de dólares en el año fiscal 2026. La gran mayoría de los nuevos contratos de la empresa provienen del Departamento de Asuntos de Veteranos para exámenes médicos y de discapacidad médica.
Con problemático historial
Durante años, Loyal Source ha sido objeto de escrutinio por la deficiente atención médica en instalaciones del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), principalmente en centros de procesamiento de inmigrantes de corto plazo administrados por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés). En julio de 2024, Loyal Source prestaba atención médica en más de 80 instalaciones de la CBP en todo el país.
La atención crítica ha llegado incluso desde dentro del DHS. En 2022, el ICE no le adjudicó un contrato de casi 3 mil millones de dólares a Loyal Source porque el plan de control de calidad de la empresa carecía de un “esfuerzo significativo para detectar problemas”, según documentos gubernamentales.
En 2023, el Comité Judicial del Senado inició una investigación sobre el desempeño laboral de Loyal Source tras la muerte de una niña de 8 años, Anadith Reyes Álvarez, en una estación de la Patrulla Fronteriza de Texas.
El informe de la investigación del Senado encontró que los niños eran retenidos en custodia de la CBP por demasiado tiempo en instalaciones que enfrentaban escasez crónica de personal, sistemas inadecuados de registros médicos, orientación insuficiente para atender a niños vulnerables y falta de supervisión de Loyal Source.
El informe de 226 páginas, publicado en 2025, identificó fallas sistémicas en la manera en que el personal de Loyal Source gestionaba los registros de los pacientes, lo que contribuía a una atención deficiente. Los denunciantes citados en el informe dijeron que los proveedores de la empresa ignoraban con frecuencia el sistema de registros médicos electrónicos de la CBP, recurriendo en cambio a registros en papel. La investigación encontró que el personal citaba “desconocimiento del sistema, escasez de personal y un número abrumador de no ciudadanos por procesar”, como razones para no usar el sistema.
Según el informe, el historial médico de Reyes Álvarez estaba documentado en los registros médicos electrónicos a su llegada. En los días previos a su muerte, el personal médico de Loyal Source responsable de su atención en las horas anteriores a su fallecimiento no accedió a su expediente electrónico ni revisó su historial.
Un portavoz de la CBP dijo en un comunicado enviado por correo electrónico que la agencia no puede pronunciarse sobre todos los incidentes que ocurrieron durante la administración Biden, pero afirmó que, bajo Trump, la CBP está brindando atención médica conforme a la ley.
“Las acusaciones que caracterizan erróneamente el trato de la CBP a las personas bajo su custodia son irresponsables y socavan la integridad del cumplimiento legal de las leyes de inmigración”, le dijo el portavoz al POGO. “La CBP se apega a estrictos estándares legales y humanitarios, con un monitoreo interno y externo continuo de las instalaciones de procesamiento para garantizar una atención médica adecuada, nutrición, revisiones de bienestar y condiciones humanas”.
El portavoz le dijo al POGO que los detenidos tienen atención médica disponible “desde el ingreso hasta su tiempo bajo custodia”.
Las investigaciones anteriores sobre la empresa no impidieron que los contratistas del ICE contrataran y retuvieran a Loyal Source como proveedor médico en el Camp East Montana.
Atención médica
‘horrorosa’
Legisladores como Escobar han levantado alarmas consistentemente sobre la atención médica en el Camp East Montana, exigiendo su cierre e incluso atribuyendo la causa de una de las muertes en la instalación a negligencia médica.
La propia oficina de supervisión de detención del ICE encontró que la instalación violó al menos 49 estándares para la detención de inmigrantes durante una inspección de febrero de 2026. El informe interno encontró múltiples deficiencias en la atención médica, incluyendo que el personal no aisló adecuadamente a las personas con síntomas de tuberculosis y no registró adecuadamente los ingresos a la unidad médica utilizados para prevenir el suicidio.
Incluso los esfuerzos del Congreso por ejercer supervisión han sido obstaculizados por la instalación. Cuando la representante Kelly Morrison, demócrata por Minnesota, visitó el Camp East Montana en marzo, se le negó el acceso a sus electores detenidos en la instalación a pesar de sus repetidos intentos.
“Lo que vi aquí fue horroroso”, dijo Morrison, quien es médica, en un video publicado sobre su experiencia. “He escuchado sobre una mujer embarazada en su tercer trimestre que no estaba recibiendo atención prenatal adecuada”.
La negligencia médica en la detención del ICE puede tener implicaciones de vida o muerte. Al menos tres personas detenidas en el campo han muerto en los últimos meses.
Francisco Gaspar-Andrés, guatemalteco de 48 años, es uno de ellos. Su muerte “parece ser parcialmente el resultado de una atención médica deficiente por parte del personal de la instalación”, según una carta de febrero firmada por 24 legisladores que exigían el cierre de la instalación.
Gaspar-Andrés murió el 3 de diciembre de 2025, habiendo solicitado atención médica al personal desde el 23 de septiembre por una variedad de síntomas, según el relato del ICE. La carta de los legisladores dijo que solo fue trasladado a un hospital cercano “una vez que su condición se había deteriorado gravemente”.
El ICE disputa esta caracterización. “Desde el momento en que fueron notificados de su crisis de salud, el personal médico del ICE se aseguró de que recibiera atención constante y de alta calidad”, dijo el ICE en un comunicado de prensa sobre su muerte.
Los grupos de defensa han denunciado las condiciones en la instalación. Una coalición de grupos sin fines de lucro encabezada por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) entrevistó a 45 personas detenidas en la instalación, y 16 de ellas relataron sus experiencias en declaraciones juradas bajo pena de perjurio.
Los testimonios usan seudónimos por temor a represalias del ICE. En las declaraciones, los inmigrantes detenidos relatan abuso físico por parte de los agentes, intentos de coaccionarlos para que se autodeportaran mediante amenazas y violencia física, alimentación insuficiente, negación del acceso a asesoría legal y negligencia médica.
Negligencia médica
Un hombre de Cuba identificado en las declaraciones juradas con el seudónimo “Isaac” fue detenido en el Camp East Montana en agosto. Desde aproximadamente 2021 ha sufrido de presión arterial alta, según su declaración a la ACLU. Tras sufrir un derrame cerebral alrededor de 2023, un medicamento para la presión arterial se convirtió en parte de su rutina matutina.
Pero esa rutina se vio interrumpida después de que Isaac llegó al Camp East Montana y no recibió su medicamento durante más de un mes. En ese momento, Isaac contó que había comenzado a experimentar visión borrosa y dolores de cabeza recurrentes.
Un mes después, recibió sus pastillas para la presión arterial, pero no fueron administradas en el horario adecuado, lo que socavó su efectividad. Un médico de la instalación le recetó a Isaac un segundo medicamento, un diurético, semanas antes de que firmara la declaración de la ACLU. Para cuando dio su declaración, reportó que aún no había recibido este medicamento.
En noviembre, Isaac tuvo gripe y fue trasladado a una unidad médica en el Camp East Montana. Dijo que muchas de las personas detenidas en esta unidad pasaban días sin recibir sus medicamentos mientras soportaban condiciones insalubres.
“Este lugar parece diseñado para agotarte”, dijo Isaac en la carta.
Las condiciones que describió Isaac no son quejas aisladas. Charlotte Weiss, abogada del programa Beyond Borders del Proyecto de Derechos Civiles de Texas, ha visitado el Camp East Montana cada semana desde el otoño para hablar con personas sobre las condiciones y los abusos que experimentan.
Weiss dijo que cada visita reveló preocupaciones similares: solicitudes médicas ignoradas, atención retrasada y una instalación donde se descuidaban los estándares básicos de higiene.
Algunas de las consecuencias se hicieron visibles en febrero, cuando un brote de sarampión arrasó la instalación, con al menos 14 casos confirmados y 112 personas en aislamiento, lo que provocó un confinamiento de dos semanas. Weiss dijo que no le sorprendió.
Márgenes de ganancia
desproporcionados
Desde 2017, Loyal Source ha sido demandada 22 veces por una letanía de asuntos, incluyendo presuntas violaciones de leyes laborales, robo de salarios, discriminación laboral y maltrato a personas detenidas, según documentos legales obtenidos de PACER. Los jueces fallaron a favor de Loyal Source en dos casos. En seis casos, Loyal Source pagó más de 5 millon es 200 mil dólares en acuerdos extrajudiciales. Siete demandas siguen en curso, mientras que 13 fueron desestimadas.
Loyal Source también ha enfrentado una investigación del Departamento de Trabajo por robo de salarios y ha sido el foco de dos denuncias protegidas de denunciantes que alegaban falta de personal y pagos insuficientes.
En su investigación de 2018, el Departamento de Trabajo descubrió que Loyal Source había deducido ilegalmente 10 dólares de cada cheque de pago de cada empleado, y multó a la empresa, utilizando más de 500 mil dólares recuperados para reembolsar a más de 4 mil trabajadores.
En noviembre de 2023, una denuncia de un denunciante presentada por un oficial de contratación de la CBP y el Proyecto de Responsabilidad Gubernamental reveló que Loyal Source pagaba a su personal médico por debajo de las tarifas del mercado, lo que resultaba en baja retención de personal e instalaciones con escasez de personal. Mientras tanto, Loyal Source obtenía un margen de ganancia “desproporcionadamente alto”, según la denuncia.