Estados Unidos e Israel completaron los preparativos conjuntos para una posible reanudación de las operaciones militares contra Irán, informó un funcionario de seguridad estadounidense citado hoy por la televisión israelí Kan TV.
Se espera que el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tome "pronto" la decisión, expresó el funcionario.
Hoy con anterioridad, Trump dijo que Estados Unidos podría tener que atacar nuevamente a Irán luego de afirmar que había aplazado los planes de un ataque.
"Estados Unidos e Israel están plenamente coordinados. Ninguna parte resultará sorprendida si se toma la decisión de reanudar la guerra", señaló el funcionario.
De acuerdo con el informe, el ejército israelí también está reforzando las medidas defensivas ante la preocupación de que los comentarios de Trump y la creciente discusión pública sobre reanudar los enfrentamientos puedan llevar a Irán a lanzar un ataque preventivo.
El Gobierno israelí aún no ha hecho comentarios sobre la posibilidad de reanudar la acción militar contra Irán.
A pesar de los informes, el Comando del Frente Interno de Israel dijo que "luego de una evaluación de la situación", sus directrices de defensa se mantendrán sin cambios y seguirán vigentes al menos hasta la noche del sábado.
El ejército israelí también indicó hoy que un comandante murió en los enfrentamientos con combatientes de Hezbolá en el sur de Líbano.
El oficial fue identificado como Itamar Sapir, de 27 años, un subcomandante de compañía de reserva del asentamiento cisjordano de Ariel. El ejército señaló que "cayó en combate en el sur de Líbano".
Sapir es el 21° soldado israelí que muere en Líbano desde que se reanudaron los enfrentamientos a inicios de marzo.
Por su parte, se reportó que Estados Unidos incautó durante la noche un petrolero vinculado a Irán en el océano Índico, según informó hoy el Wall Street Journal, citando a tres funcionarios estadounidenses.
El petrolero, conocido como Skywave, fue sancionado por Estados Unidos en marzo por su papel en el transporte de petróleo iraní y, según el informe, probablemente cargó más de un millón de barriles de crudo en la isla iraní de Jark en febrero.