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Plaza de armas 08 Apr, 2026 04:00

De regreso en la Luna

Estamos viviendo un momento histórico fuera de serie, profundamente emocionante: los humanos regresamos a la Luna, con un nuevo cohete y una nueva cápsula. La misión Artemis II no es simplemente un viaje a las inmediaciones lunares; es, en muchos sentidos, el cierre de un ciclo histórico que comenzó con Apollo 17 en 1972. Entre estos dos momentos —separados por más de medio siglo— se despliega una secuencia de eventos que han redefinido lo que significa ser humano en un planeta finito con aspiraciones infinitas. 

Cuando Apollo 17 abandonó la superficie lunar, no solo terminó una era de exploración, sino también una narrativa impulsada por la Guerra Fria. La carrera espacial dejó de ser el escenario central de competencia simbólica entre superpotencias. Sin embargo, ese aparente silencio fue, en realidad, una incubación. Al cumplirse la meta de llegar a la Luna antes que la Unión Soviética, la urgencia desapareció del imaginario estadounidense. La atención se desplazó hacia el “taxi espacial”, el programa del transbordador, bajo la idea de hacer del espacio una operación rutinaria. Al mismo tiempo, se instaló en la opinión pública la noción de que el programa espacial era excesivamente costoso, y muchos políticos, con una visión de corto plazo, redujeron su ambición. Persistió, no obstante, una verdad incómoda: la inversión en exploración espacial no genera pobreza; por el contrario, ha sido históricamente una fuente de innovación, conocimiento y desarrollo tecnológico.

Artemis II adquiere así un significado que va mucho más allá de lo técnico. Será la primera misión tripulada en rodear la Luna desde 1972, pero también la primera en hacerlo con una tripulación diversa, reflejo de una transformación cultural profunda en la narrativa espacial. Ya no se trata únicamente de una carrera entre naciones, sino de una empresa que busca representar —al menos simbólicamente— a la humanidad en su conjunto. Sin embargo, esta narrativa enfrenta nuevas tensiones: el mundo ya no es bipolar, y actores como China, ausentes en la carrera lunar original, introducen una dinámica distinta que cuestiona la idea de una representación verdaderamente global.

Entre 1972 y 2026 hemos pasado de plantar banderas a construir redes; de competir por el espacio a comenzar a compartirlo; de verlo como un destino a entenderlo como un espejo. Artemis II no es un punto de partida, sino una consecuencia: el resultado de décadas de avances, crisis y aprendizajes acumulados.

Si Apollo 17 representó el final de la inocencia espacial, Artemis II podría marcar el inicio de una madurez distinta: una en la que explorar no significa solo llegar más lejos, sino comprender mejor quiénes somos cuando miramos hacia atrás, hacia ese pequeño punto azul que sigue siendo nuestro único hogar conocido.

Uno de los textos más lúcidos para entender este impulso sigue siendo el discurso de John F Kennedy quien planteó la exploración espacial no como un lujo, sino como una necesidad inherente a la condición humana: la de enfrentar lo difícil precisamente porque es difícil. Lo importante de ese texto es que era lo único que había, un texto que generó un proyecto urgente de llegar a la Luna en 10 años.

Tomo menos tiempo a partir de un texto (10 años), que entender que era el camino de lo correcto (50 años).

En estos 50 años no crecimos ni ha estado exento de errores profundos. Entre 1972 y 2026, el progreso de la humanidad ha estado marcado por fallas de enorme escala, muchas de ellas no por ignorancia, sino por la incapacidad de actuar a tiempo. La aceleración del cambio climático —ignoradas durante décadas pese a evidencia científica contundente— constituye quizás el error más grave: un fallo colectivo en el que intereses económicos y políticos pesaron más que la sostenibilidad del planeta. A ello se suma la fragilidad expuesta por la Covid 19, que reveló desigualdades estructurales y la falta de coordinación global efectiva. En el ámbito geopolítico, conflictos persistentes heredados de la Guerra Fria, junto con nuevas tensiones, evidencian que la humanidad no ha superado su inclinación hacia la confrontación. Paralelamente, el desarrollo tecnológico —impulsado por empresas como META— ha generado ecosistemas de desinformación y polarización que erosionan el tejido social.

Estos errores no son episodios aislados, sino síntomas de un patrón más profundo: la dificultad de alinear el progreso técnico con una evolución ética equivalente. Y es precisamente en esa tensión donde el regreso a la Luna adquiere su mayor significado. No se trata solo de volver, sino de decidir quiénes somos al hacerlo.

En México, mientras tanto, Claudia Sheinbaum cierra la Agencia Espacial Mexicana.

La tripulación de Artemis II está compuesta por cuatro astronautas:

? Comandante Reid Wiseman: un experimentado piloto de la Marina de los Estados Unidos y exjefe de la Oficina de Astronautas de la NASA.

? Piloto Victor Glover: un aviador naval y piloto de pruebas que hará historia como el primer afroamericano en viajar a la Luna.

? Especialista de Misión Christina Koch: una ingeniera y exploradora que se convertirá en la primera mujer en orbitar la Luna.

? Especialista de Misión Jeremy Hansen: un astronauta canadiense y piloto de combate que será el primer no estadounidense en viajar al espacio profundo.

Esquema de la misión Artemis II

1. Objetivo principal

  •  Primera misión tripulada del programa Artemis
  •  Probar todos los sistemas con humanos a bordo
  •  Realizar un sobrevuelo lunar (no alunizaje)
  •  Preparar el camino para futuras misiones como Artemis III

2. Vehículos principales

  • Cohete:

Space Launch System (SLS)

El más potente desarrollado por la NASA desde Saturn V

  • Cápsula:

Orion

Diseñada para transportar astronautas más allá de la órbita terrestre

3. Tripulación

  • 4 astronautas

Incluye por primera vez:

  • Una mujer
  • Una persona afrodescendiente

4. Fases de la misión

  • Lanzamiento

Desde el Centro Espacial Kennedy (Florida)

El SLS coloca la cápsula Orion en órbita terrestre

  • Inserción translunar

Encendido de motores para salir de la órbita terrestre

Trayectoria hacia la Luna

  • Vuelo hacia la Luna

Duración: varios días

Pruebas de navegación, soporte vital y comunicaciones

  • Sobrevuelo lunar

Maniobra de “free return trajectory”

La nave rodea la Luna sin entrar en órbita

Usa la gravedad lunar para regresar a la Tierra

  • Regreso a la Tierra

Reentrada a alta velocidad en la atmósfera

Prueba del escudo térmico

  • terrizaje

Amerizaje en el océano Pacífico

Recuperación por equipos de la NASA

5. Duración estimada

? Aproximadamente 10 días

6. Importancia estratégica

  • Primera misión tripulada a la Luna desde Apollo 17 (1972)
  • Validación de sistemas para futuras misiones con alunizaje
  • Consolidación de una nueva era de exploración humana

 

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