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Mundiario 21 Apr, 2026 22:09

Javier Hidalgo lo niega todo: sin favores en el rescate de Air Europa y sin mediación de Begoña Gómez

La comparecencia de Javier Hidalgo en el Tribunal Supremo era una de las más esperadas de la primera pieza del caso Koldo, que investiga las supuestas irregularidades en torno a contratos públicos y favores políticos durante la pandemia. Sin embargo, lejos de aportar giros decisivos, su intervención se caracterizó por una estrategia de negación sistemática a cualquier vinculación con la supuesta trama que anidó la cúpula del Ministerio de Transportes en la que, además, estaba insertado el empresario Víctor de Aldama.

Durante cerca de una hora, el ex CEO de Air Europa respondió con brevedad —y en ocasiones con evidente incomodidad— a las preguntas de la Fiscalía y las partes. Su línea argumental fue clara al asegurar que no hubo pagos, no hubo favores indebidos y no existió una relación de influencia determinante sobre el entonces ministro de Transportes, José Luis Ábalos, ni su entorno en el rescate de la aerolínea.

Uno de los ejes del juicio gira en torno al rescate de Air Europa en 2020, una operación aprobada en plena crisis del covid-19. Mientras la Fiscalía sostiene que la intervención de Aldama, junto al exasesor ministerial Koldo García y Ábalos, pudo facilitar decisiones clave —como la difusión anticipada de información estratégica—, Hidalgo desactivó esa narrativa.

El empresario describió el rescate como una operación especialmente dura para la compañía, calificándolo incluso como “el peor préstamo concedido”. Esta afirmación busca desmontar la idea de trato de favor: si las condiciones fueron desfavorables, difícilmente encajarían con una supuesta contraprestación.

Además, negó haber tenido conocimiento previo de decisiones gubernamentales clave, como la nota de prensa del Ministerio de Transportes que, según las acusaciones, habría servido para tranquilizar a acreedores. Su versión apunta a que la compañía actuó en un contexto de incertidumbre, más que de acceso a información privilegiada.

Aldama, un intermediario con luces y sombras

Hidalgo sí reconoció haber contratado a Víctor de Aldama como asesor, con funciones de intermediación institucional. Sin embargo, matizó el alcance de su papel para llegar a afirmar que de lo que le comunicaba, “unas informaciones eran verdad, otras medias verdades y algunas, más cinismo que otra cosa”.

Este matiz resulta clave. Por un lado, confirma que Aldama fue fichado para servir como “canal de comunicación” con “varios ministerios”; pero también cuestiona su fiabilidad y reduce su capacidad real de influencia. En términos judiciales, esta ambivalencia complica la construcción de una narrativa sólida sobre una red organizada de tráfico de influencias.

Uno de los puntos más sensibles del caso —la supuesta existencia de pagos o prebendas a responsables políticos— fue tajantemente rechazado por Hidalgo. Negó cualquier compensación económica, en especie o indirecta, tanto a Ábalos como a su entorno.

También descartó de forma explícita la implicación de Begoña Gómez en las gestiones relacionadas con el rescate, pese a que su nombre había aparecido en el contexto de contactos empresariales previos. Estas negativas refuerzan la estrategia de las defensas, que buscan desacoplar las decisiones empresariales de cualquier influencia política indebida. @mundiario

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