Durante una charla sincera en el podcast 'Te dejo en Orsai', Anselmi no ocultó su nostalgia. El técnico fue tajante al asegurar que cambiaría diversos logros de su trayectoria profesional con tal de haber conseguido la anhelada décima estrella para la institución cementera. Para él, la narrativa de su estancia en México es "una historia todavía sin final", dejando la puerta abierta de par en par para un posible retorno en el futuro, siempre y cuando las condiciones de la directiva y el respeto al proceso actual lo permitan.
UNA DEUDA PENDIENTE EN EL FUTBOL MEXICANO
El presente de Martín Anselmi en Sudamérica dista mucho de los días de gloria en la capital mexicana. Actualmente, el técnico vive momentos de alta presión en el Brasileirao, donde el Botafogo pelea en la parte baja de la tabla, ocupando la decimoséptima posición. Además, el fracaso internacional tras quedar fuera de la Copa Libertadores ante el Barcelona de Guayaquil aumentó los rumores sobre su estabilidad en Brasil, lo que hace que sus palabras sobre el Cruz Azul resuenen con más fuerza en nuestro país.
A diferencia de otros técnicos que menosprecian el nivel de la Liga MX al llegar a Sudamérica, el argentino defendió a capa y espada la calidad del jugador en México. Anselmi aseguró que el futbolista mexicano es inteligente, competitivo y que posee un hambre de triunfo equiparable a la del jugador argentino. Según su visión, lo único que falta es pulir la formación de los jóvenes y convencerlos de que tienen el potencial para dominar la escena internacional.
EL ANÁLISIS DE ANSELMI SOBRE LA SELECCIÓN MEXICANA
El estratega también dedicó tiempo para hablar sobre la Selección Mexicana. Conoce bien la presión que rodea al Tri, desde los patrocinadores hasta el rating televisivo, factores que, según él, vuelven sumamente pesado vestir esa camiseta. Sin embargo, se mostró optimista sobre el futuro del combinado nacional, afirmando que es cuestión de tiempo para que México rompa la barrera de los octavos de final y se instale en las instancias definitivas de un Mundial.
Por ahora, Martín Anselmi mantiene la prudencia y reconoce el buen trabajo que se hace actualmente Nicolás Larcamón en el banquillo celeste. No obstante, el mensaje para la cooperativa quedó claro: el argentino quiere revancha. La espina de la décima sigue ahí, y en el mundo del futbol, los regresos suelen ser más rápidos de lo que cualquiera imagina. La afición de La Máquina ya tomó nota y el nombre de Anselmi vuelve a sobrevolar los pasillos de La Noria.
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