La gastronomía mexicana continúa consolidando su presencia internacional y una de las empresas de alimentos más emblemáticas del país se enfoca en reforzar el valor cultural del chile como símbolo de identidad nacional y motor de crecimiento global.

Durante la presentación de la campaña “Aquí nadie se raja”, Alberto Arellano, CEO de La Costeña, explicó que la iniciativa busca conectar con el orgullo mexicano a través de uno de los ingredientes más representativos de la cocina nacional.
“La campaña celebra la mexicanidad del chile y todo lo que representa culturalmente para el país”, señaló el directivo durante entrevista, donde destacó que la estrategia también busca acercarse a nuevas generaciones y fortalecer la presencia internacional de la marca.

La campaña incorpora colaboraciones con figuras de distintos ámbitos vinculados con la identidad mexicana, entre ellos la chef Lula Martín del Campo, el artista oaxaqueño Irving Cano y el luchador Blue Demon Jr., quienes participan como embajadores de una campaña enfocada en raíces culturales, tradición y autenticidad.
Arellano explicó que el chile continúa siendo la categoría más importante para la compañía, la cual actualmente cuenta con alrededor de 60 presentaciones dentro de este segmento. El objetivo es mantener la innovación en una categoría profundamente ligada a la cocina mexicana y a los hábitos de consumo tanto dentro como fuera del país.

Además de chiles en conserva, la empresa ha diversificado su portafolio hacia categorías como frijoles, vegetales, mayonesas y botanas. Esta expansión responde a una estrategia de crecimiento basada en productos asociados con sabores tradicionales y consumo cotidiano.
Uno de los elementos que, de acuerdo con Arellano, ha permitido mantener estándares de calidad y abastecimiento es el modelo de integración vertical de la compañía. La empresa produce parte de sus propios cultivos en estados como Sinaloa y Chihuahua, desde donde obtiene chiles, tomate y otros vegetales utilizados en sus líneas de producción.
Destacó que este modelo también tiene un componente social relevante al abundar en que la empresa trabaja con alrededor de mil familias agrícolas que participan en los procesos de siembra y cosecha dentro de comunidades donde se les brinda alojamiento, alimentación, acceso a educación y servicios básicos.

“Lo que buscamos es mantener unidas a las familias migrantes agrícolas y ofrecerles condiciones de trabajo más estables”, comentó Arellano al referirse a un esquema que incluye escuelas, guarderías y servicios de salud para los trabajadores temporales y sus hijos.
La estrategia de crecimiento también contempla el fortalecimiento de categorías relacionadas con snacks y botanas, así como productos enfocados en consumidores jóvenes que buscan sabores más intensos y picantes. Entre ellos destaca el crecimiento del interés por variedades como habanero y chipotle, ingredientes que, según la compañía, han incrementado su demanda tanto en México como en mercados internacionales.

Actualmente, La Costeña exporta productos a alrededor de 70 países y genera cerca del 20% de sus ventas fuera de México. El crecimiento internacional se sostiene tanto en consumidores mexicanos que viven en el extranjero como en nuevos públicos que comienzan a incorporar sabores mexicanos a su alimentación cotidiana.
Regiones de Asia y otros mercados acostumbrados al consumo de picante han mostrado interés creciente por productos como jalapeños, chipotles y salsas mexicanas, lo que abre oportunidades para expandir la presencia de la cocina mexicana más allá de Norteamérica.
La compañía considera que el actual contexto internacional representa una oportunidad para reforzar la presencia cultural de México a través de la gastronomía. “Queremos exportar un pedacito de México en cada lata”, afirmó Arellano.
Con esta campaña, la empresa busca posicionar al chile no solo como un ingrediente alimenticio, sino como un elemento profundamente ligado a la identidad cultural mexicana, en un momento donde la cocina nacional continúa ganando reconocimiento y proyección global.