En el municipio de Querétaro existe un déficit de mil 087 hectáreas de áreas verdes, equivalentes a 100 alamedas Hidalgo, sostuvo el diputado local de Movimiento Ciudadano, Paul Ospital, durante la presentación de una iniciativa de reforma al Código Urbano.
Explicó que, en los últimos años, se ha privilegiado la construcción de viviendas sin generar suficientes parques públicos.
La ONU-Hábitat expuso que una ciudad de calidad y sostenible debe contar con 15 metros cuadrados de áreas verdes cerca de casa, pero en el caso de la capital queretana solo hay 8.76 metros cuadrados, mientras que en las delegaciones se reduce a 1 metro cuadrado.
“Ahí cuando dieron los cambios de usos de suelo, cuando permitieron el desarrollo inmobiliario, pues no se pensó naturalmente en esta correlación que debe haber de metros de espacio verde contra desarrollo inmobiliario”.
No obstante, a esto se suma una problemática adicional, y es que en la contabilidad de los 8.76 metros cuadrados se incluyen plazas, glorietas, camellones, distribuidores viales y panteones, es decir, espacios verdes que no son utilizables.
“Y lo que buscan es engañar con estos números a la sociedad y decir que Querétaro tiene 8.76 metros de espacio verde, cuando la realidad, ya que reduces esto, que no es utilizable”.
Asimismo, enfatizó que desarrollos recientes dejaron los espacios de esparcimiento en manos de fraccionamientos privados, pero al no haber mantenimiento, se van perdiendo.
Por esto, el cambio al marco normativo busca obligar a que el crecimiento inmobiliario vaya acompañado de nuevos espacios públicos de esparcimiento y áreas verdes en Querétaro, para que no sea un privilegio exclusivo de quienes pueden pagar vivienda privada con amenidades.
“Entonces, la ONU Hábitat pide 15. Estamos nosotros planteando 16 para tener uno adicional y entonces ir cerrando esta brecha que abrieron las últimas décadas”.
Al estado llegan en promedio 186 personas al día, lo que implica una alta demanda de casas-habitación, por lo que dijo se tiene que observar la reducción de espacios verdes, ya que el desarrollo inmobiliario no va acompañado de estas consideraciones.
“No puede seguir aprobando nuevas casas, aprobando nuevos desarrollos, aprobando nuevas casas a costa del medio ambiente, a costa del esparcimiento público, a costa de que las niñas y los niños tengan un parque en donde jugar y ser felices”.
Confió en que, al tratarse de un derecho, se podrán lograr acuerdos en el Legislativo local.