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El Imparcial 15 May, 2026 15:57

Bajo el sol de Mexicali, Yosshua convirtió los cruceros de las calles en su escenario

Mexicali, B.C.– Mientras el semáforo permanece en rojo y el calor mantiene presencia a lo largo del día, Yosshua Parra, joven artista callejero, toma impulso en su monociclo y comienza su show frente a decenas de conductores.

Yosshua no hace malabares con pelotas, utiliza machetes, equilibrio y una sonrisa, no solo busca monedas, sino seguir construyendo su futuro; cada cambio de luz en los semáforos es una oportunidad para continuar ganándose la vida.

Originario de Monterrey, Nuevo León, Yosshua llegó a Mexicali, donde encontró en el arte urbano una oportunidad para sostener sus estudios y abrirse camino haciendo lo que más le apasiona.

Yosshua relató que pasaba su tiempo libre practicando skate y un día observó a personas haciendo malabares, donde decidió acercarse y, ganando su confianza, pidió que le enseñaran.

Con la práctica de los malabares, el joven artista comenzó hace aproximadamente 10 años a trabajar en los cruceros, motivado por la necesidad de conseguir dinero para recursar una materia durante la preparatoria.

Yosshua explicó que, con el paso del tiempo, aprendió técnicas de malabarismo y fue perfeccionando su espectáculo hasta incorporar el monociclo.?Foto: Valeria AlvaradoYosshua explicó que, con el paso del tiempo, aprendió técnicas de malabarismo y fue perfeccionando su espectáculo hasta incorporar el monociclo.?Foto: Valeria Alvarado

Lo que inició como una solución temporal terminó convirtiéndose en una profesión y una forma de vida para el joven artista.

Yosshua explicó que, con el paso del tiempo, aprendió técnicas de malabarismo y fue perfeccionando su espectáculo hasta incorporar el monociclo, buscando siempre llevar su presentación a otro nivel y ofrecer algo distinto a las personas que lo observan.

“Solo estar parado en el piso ya me generaba la inquietud de hacer algo más”, recordó el joven artista.

Actualmente combina sus estudios con jornadas de trabajo en los cruceros, además de participar en eventos privados, teatro y espectáculos como animación de fiestas.

Entre semáforos y calor

Además de las largas jornadas y el desgaste físico, uno de los mayores retos para Yosshua sido soportar el calor extremo de Mexicali, donde durante el verano las temperaturas pueden superar fácilmente los 45 grados centígrados.

Para evitar golpes de calor, Yosshua dijo que adapta sus horarios y procura salir a trabajar hasta que el sol comienza a bajar.

Antes de iniciar su rutina se hidrata constantemente y busca mantenerse fresco con pañuelos mojados para soportar varias horas.

“Agua, mucha agua fría o alguna bebida refrescante antes de salir al crucero”, comentó Yosshua.

A pesar de las precauciones que toma antes y durante sus rutinas, Yosshua recordó que hace aproximadamente un año vivió uno de los momentos más complicados relacionados con el calor después de terminar una de sus jornadas.

“Estaba en la sombra y de pronto ya no podía respirar. Tuve que mojar un pañuelo para poder respirar mejor”, relató el artista.

Aunque reconoce el desgaste físico que implica trabajar en la calle, Yosshua aseguró que el apoyo de las personas ha sido fundamental para mantenerse firme y seguir apostando por el arte urbano como una profesión digna.

Cada rutina, cada aplauso y cada persona que observa su trabajo mientras espera el cambio de semáforo significa la oportunidad de seguir adelante, continuar con sus estudios y demostrar que los sueños pueden construirse incluso en medio del tráfico y las altas temperaturas.

Para Yosshua, los cruceros no solo son un lugar de trabajo, sino el escenario donde aprendió a creer en sí mismo y en el valor de su esfuerzo.

Mientras haya personas que se detengan a valorar lo que hacemos, voy a seguir apostando por este sueño y por el arte que tanto me ha dado”, expresó Yosshua Parra.

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