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Mundiario 16 May, 2026 22:00

Estados Unidos logra la entrega de Alex Saab tras meses desaparecido en Venezuela

Alex Saab, el empresario colombiano que durante más de una década actuó como operador económico en la sombra del chavismo, ya está en manos de Estados Unidos. Venezuela confirmó este sábado su deportación en una operación rodeada de secretismo, rumores y una evidente fractura interna dentro del aparato político que hasta hace poco lo protegía como a uno de los suyos.

La imagen de Saab aterrizando en Miami escoltado por agentes de la DEA simboliza mucho más que la caída de un empresario investigado por corrupción. Representa el derrumbe de uno de los pilares financieros que ayudaron a Nicolás Maduro a resistir las sanciones internacionales, la asfixia económica y el aislamiento diplomático.

El Gobierno venezolano intentó presentar la entrega como un mero trámite migratorio. A través de un comunicado oficial, el SAIME aseguró que la deportación se produjo conforme a la legislación venezolana y recordó que Saab estaba reclamado por diversos delitos en territorio estadounidense. Pero detrás de esa explicación formal se esconde una historia mucho más turbulenta.

La caída de Saab comenzó realmente tras el ataque del pasado 3 de enero contra Maduro, un episodio que desencadenó movimientos internos dentro del chavismo y desató una purga silenciosa. Desde febrero, el empresario permanecía detenido en circunstancias nunca aclaradas oficialmente. Ni el Ejecutivo venezolano ni las autoridades judiciales ofrecieron detalles convincentes sobre su situación. Su desaparición alimentó especulaciones sobre luchas de poder en el seno del régimen.

Durante años, Saab fue prácticamente intocable. Pasó de ser un empresario discreto en Barranquilla a convertirse en una figura clave para el sostenimiento económico del chavismo. Mientras Venezuela se hundía en la peor crisis de su historia reciente, él construyó una gigantesca red de negocios basada en importaciones opacas, contratos estatales y operaciones financieras internacionales.

 

pic.twitter.com/S68eJGkmYj

— VenezuelaSaime (@VenezuelaSaime) May 16, 2026

Su nombre quedó especialmente ligado al polémico programa CLAP, destinado a distribuir alimentos subvencionados entre la población venezolana. Numerosas investigaciones internacionales denunciaron entonces sobreprecios millonarios, productos de baja calidad y entramados empresariales utilizados para mover dinero fuera del país.

Washington llevaba años siguiéndole la pista. En 2019, Estados Unidos lo sancionó por presuntas tramas de corrupción y lavado de dinero vinculadas al régimen de Maduro. Un año después fue detenido en Cabo Verde cuando hacía escala en un vuelo internacional. Aquella captura provocó una reacción furibunda del chavismo, que convirtió a Saab en símbolo político y llegó incluso a otorgarle rango diplomático.

Maduro desplegó entonces una campaña internacional exigiendo su liberación. Su rostro apareció en pancartas, actos públicos y discursos oficiales. El empresario pasó de operador financiero a mártir político del chavismo.

Sin embargo, tras ser liberado en 2023 como parte de un intercambio de presos con Washington, su regreso a Caracas no terminó de consolidar la posición de poder que había tenido anteriormente. Aunque fue nombrado ministro de Industria y Producción Nacional, las tensiones internas crecían cada vez más.

La destitución ejecutada en enero por Delcy Rodríguez fue interpretada por muchos analistas como la señal definitiva de su pérdida de influencia. A partir de ahí, Saab quedó completamente expuesto.

 

Finalmente, aquí tienen el rostro del mal, miren esa cara de miedo. Alex Saab ya está en los Estados Unidos bajo el control de la DEA.

Este hombre hizo su fortuna vendiéndole comida vencida en cajas de cartón a la gente pobre de Venezuela.

El último escalón de la moral humana. pic.twitter.com/7JmQ9STLzc

— Agustín Antonetti (@agusantonetti) May 17, 2026

Ahora, la gran incógnita es cuánto está dispuesto a contar ante la justicia estadounidense. Porque Saab no fue un empresario cualquiera. Conoció desde dentro el funcionamiento financiero del chavismo, los mecanismos utilizados para esquivar sanciones y las estructuras económicas que sostuvieron al régimen durante años.

En Washington consideran que puede convertirse en una pieza clave para reconstruir operaciones internacionales vinculadas a corrupción, petróleo, importaciones y movimientos bancarios.

Su caída también refleja el momento extremadamente delicado que atraviesa el chavismo tras los últimos acontecimientos políticos y militares. Lo que antes era un bloque aparentemente monolítico empieza a mostrar grietas visibles, ajustes internos y sacrificios calculados.

Durante mucho tiempo, Alex Saab pareció sobrevivir a todo: sanciones, investigaciones, extradiciones y presiones internacionales. Siempre reaparecía protegido por el poder venezolano. Pero esta vez el escenario parece distinto.

El hombre que llegó a ser presentado por Maduro como un héroe nacional ha terminado entregado a las autoridades estadounidenses. Y con él viajan, probablemente, muchos de los secretos más sensibles del chavismo contemporáneo. @mundiario

 

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