Al señalar que en México cada año se registran alrededor de 28 mil asuntos médico-legales, y la Comisión Nacional de Arbitraje Médico documenta más de 21 mil casos anuales, de los cuales solo una fracción se convierte en quejas formales, especialistas en asesoría jurídica en temas sanitarios, advirtieron la necesidad que existe de que los médicos conozcan los criterios legales para tomar decisiones de salud, bajo presión, en contextos de urgencia y con información limitada.
Médicos y asesoría jurídica
Desde la negativa de un paciente a recibir tratamiento hasta la actuación en una urgencia sin familiares presentes, los profesionales de la salud enfrentan escenarios donde no solo está en juego la vida, sino también su responsabilidad jurídica, señaló el director de Medical Legal Center y especialista en asesoría jurídica en temas sanitarios, Abraham Dávila.
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Consideró que esta brecha debe tomarse con la mayor relevancia toda vez que “se trata de un vacío estructural que impacta directamente en la calidad y seguridad de la atención”.
Con casi tres décadas de experiencia en el ámbito jurídico, el especialista advirtió que la práctica médica moderna exige, además del conocimiento clínico, criterios legales claros para tomar decisiones bajo presión.
“Muchos profesionales de la salud dominan la ciencia médica, pero no siempre cuentan con herramientas para enfrentar situaciones legales complejas en su práctica diaria”, señaló.
Destacó que, la falta de conocimiento de la legislación en salud y Normas Oficiales Mexicanas no solo genera incertidumbre en el personal médico, sino que también puede traducirse en conflictos, omisiones o decisiones mal documentadas.
Dijo que, de acuerdo con expertos en el ámbito médico-legal, los errores más comunes en estos casos no necesariamente están ligados a la práctica médica en sí, sino a fallas en procesos clave como problemas en la comunicación médico-paciente, deficiencias en el expediente clínico, consentimiento informado mal elaborado y el incumplimiento de normas y protocolos.
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'Más allá de trámites'
Para Abraham Dávila, uno de los puntos más sensibles es el consentimiento informado.
“Más que un trámite, se trata de un proceso que garantiza el derecho del paciente a decidir sobre su tratamiento y que, al mismo tiempo, protege al profesional de la salud cuando está correctamente aplicado”.
Bajo esta lógica, dijo que la integración del derecho en la práctica médica no aparece como una carga adicional, sino como una herramienta preventiva. Destacó que, traducir conceptos legales en criterios operativos —qué hacer, cuándo actuar y cómo documentarlo— se vuelve clave para reducir riesgos, subraya.
Por ello, a partir de su experiencia, el especialista jurídico sanitario, sistematizó las dudas más frecuentes del entorno de la atención médica en el libro “100 respuestas que todo médico debe conocer”.
En el texto, dirigido a médicos en formación, médicos especialistas, personal de enfermería y directivos hospitalarios, plantea soluciones concretas a escenarios cotidianos: desde urgencias sin familiares hasta los elementos que debe contener un consentimiento informado o los alcances de la responsabilidad profesional.
“El Libro representa las respuestas a las 100 preguntas más frecuentes que me han hecho los médicos en casi 30 años, sobre situaciones que les pasan día a día y que es difícil resolver, como qué hacer y cómo actuar en un evento centinela y requisitos del consentimiento informado, entre otras”, detalló Abraham Amiud Dávila.