Washington— Decidir cuándo realizarse mamografías de rutina resulta confuso. Algunos grupos de salud recomiendan que las mujeres comiencen a los 40 o 45 años, mientras que otro recientemente optó por los 50. También difieren en si es mejor realizarlas anualmente o cada dos años.
La información contradictoria se debe, al menos en parte, a que las guías para la detección del cáncer de mama están diseñadas para mujeres con riesgo promedio y sin posibles síntomas de cáncer. Sin embargo, el cáncer de mama es tan común que es difícil saber quién es realmente “promedio” y cómo sopesar las ventajas y desventajas de la detección.
“El cáncer de mama no es una sola enfermedad”, afirmó la doctora Laura Esserman de la Universidad de California, San Francisco. “Entonces, ¿cómo es posible que se le haga la misma prueba a todas las mujeres cuando no todas tienen el mismo riesgo?”.
Esserman lidera una investigación para comprender mejor los matices de quién tiene un riesgo bajo, alto o intermedio, y así ofrecer recomendaciones de detección más personalizadas.
Guía más reciente
Según la Sociedad Americana del Cáncer, más de 320 mil mujeres en Estados Unidos serán diagnosticadas con cáncer de mama este año. Las tasas de mortalidad han disminuido durante décadas, gracias en gran parte a mejores tratamientos. Sin embargo, sigue siendo la segunda causa más común de muerte por cáncer en mujeres estadounidenses, y los diagnósticos están aumentando gradualmente.
La guía más reciente proviene del Colegio Americano de Médicos, que recomienda que las mujeres con riesgo promedio de entre 50 y 74 años se realicen una mamografía cada dos años. Para las mujeres de entre 40 y 49 años, la guía indica que consulten con un médico sobre las ventajas y desventajas, y que, si optan por la detección, se la realicen cada dos años.
Este consejo, publicado el mes pasado, fue una sorpresa. La mayoría de las organizaciones de salud estadounidenses han instado a las mujeres a comenzar antes, a partir de los 40 años. El influyente Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. modificó recientemente su recomendación, sugiriendo comenzar las mamografías cada dos años a los 40 años en lugar de a los 50.
La Sociedad Americana contra el Cáncer ha recomendado durante mucho tiempo mamografías anuales para mujeres de 45 a 54 años, pero indica que pueden optar por comenzar a los 40. Para las mujeres de 55 años o más, la sociedad oncológica afirma que pueden optar por realizarse mamografías cada dos años o continuar con las revisiones anuales.
Las nuevas directrices del Colegio Americano de Médicos también establecen que los médicos pueden preguntar a las mujeres de 75 años o más si desean dejar de realizarse exámenes de detección rutinarios. En cambio, la sociedad oncológica afirma que no hay razón para dejar de hacerlo si aún gozan de buena salud.
Cuanto mayor sea el riesgo de que una mujer desarrolle cáncer de mama, mayor será el beneficio que obtendrá de realizarse exámenes de detección con mayor frecuencia. Pero más allá de algunos factores bien conocidos, como los genes BRCA1 o BRCA2, causantes de cáncer, a las mujeres les resulta difícil conocer su verdadero riesgo. La edad se ha utilizado tradicionalmente como indicador indirecto, ya que el riesgo de cáncer de mama aumenta con la edad.
Las mamografías no son perfectas. A veces no detectan el cáncer o aparece un tumor agresivo después de una mamografía de rutina. Sin embargo, las guías buscan equilibrar los beneficios de la detección temprana del cáncer con los posibles riesgos, como el estrés y el dolor derivados de la exploración de manchas sospechosas que no resultan ser cancerosas.