
Ahora está de moda, pero antes era muy mal visto eso de tomar tequila. En tiempos de la Revolución, los generales bebían coñac, especialmente Hennessy. Luego, tras el alemanismo, entró en boga el whisky. “Dame un escocés”, se oía en el bar del Regis, en El Patio, en todos los “echaderos” –la expresión la inventó Carlos Denegri– de la nueva familia revolucionaria.
Antaño nada más los mariachis bebían tequila. En las películas de Jorge Negrete y Pedro Infante el tequila se tomaba por galones. Una pequeña ánfora de la marca Cuervo se llamaba “infantita”, pues era la que Pedro Infante traía siempre a mano.