En México y otros países, León es conocido como la “capital mundial de la piel y el calzado”. Millones de manos de la ciudad han forjado este mote a través de una herencia de varias décadas.
La mayoría de los trabajadores del calzado se inician en el oficio desde niños entre juegos en los talleres y ayudando a sus padres o algún otro familiar o conocido, y así ha sido desde los primeros años de la Villa de León, fundada el 20 de enero de 1576.
En aquel entonces, a los indígenas se les acomodó en dos comunidades cercanas a la villa. Otomíes en la de San Miguel, y Purépechas, Mexicas y Chichimecas en la del Coecillo.
Estos mantuvieron sus conocimientos para trabajar la piel y, tras el despegue de la curtiduría en la ciudad para 1645, la industria del calzado ya prosperaba en León, convirtiéndose durante años en la principal fuente económica de la población.
Esta historia está contada en video:
https://www.youtube.com/watch?v=zZMrsZU4T6c&list=PLOUdj4_k3daNVKBPwmfIjY4uPIgO5xqH2&index=63