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El Diario 24 May, 2026 07:47

México-UE: relanzan relación

Cd. de México.- México y la Unión Europea firmaron el viernes pasado el Acuerdo Global Modernizado, con el que eliminarán casi el 100 por ciento de los aranceles a productos agroalimentarios y actualizarán las reglas de su relación comercial.

El tratado incorpora mecanismos para regular el intercambio de bienes y servicios y renovar la relación entre México y su segundo socio comercial, después de Estados Unidos.

"Con el nuevo Acuerdo, el 99 por ciento de los productos intercambiados entre la UE y México estarán libres de arancel. Tanto los sectores agrícolas como industriales se beneficiarán de una reducción de aranceles y de una mayor facilitación de los trámites aduaneros", indica el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa de España en su página de internet.

Según información oficial, la carne de aves de corral, puerco, lomos de cerdo, quesos, yoghurt, chocolate y pastas son algunos de los productos que ahora estarán exentos de tarifas mexicanas para su importación.

En tanto, se espera que la Unión Europea elimine las tarifas para varios tipos de quesos, jitomate, maíz, mandarinas, limones y uvas, entre otros.

La firma del Acuerdo arrancará un proceso de ratificación en todos los Congresos de los países involucrados: uno en México y los 27 de los miembros de la Unión Europea, además de casos específicos como el de Bélgica, donde también tendrá que pasar por órganos legislativos locales.

En México, después de la firma, el tratado se incorporará a las comisiones de Relaciones Exteriores y Relaciones Exteriores Europa del Senado, donde será votado y avalado para posteriormente pasar al Pleno y agotar su proceso legislativo.

"Como está establecido, (el Acuerdo) pasará a cada uno de los gobiernos de cada uno de los países europeos para que hagan su revisión minuciosa y profunda y no haya afectaciones a ninguno de sus sectores.

"Ahí es donde vamos a tener que estar haciendo alguna tarea importante, sobre todo los senadores, para poder estar con nuestros compañeros legisladores europeos y hacerles ver las bondades de este acuerdo", adelanta en entrevista el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores Europa del Senado, el panista Francisco Ramírez Acuña.

El Acuerdo Global Modernizado sustituirá al Acuerdo Global suscrito por México y la UE en el año 2000.

En 2016, se acordó que el convenio tendría que modernizarse para adaptarse a las prácticas actuales, lo que dio paso a una nueva negociación.

Los diálogos sobre los detalles técnicos en materia de contratación pública concluyeron en abril de 2020 y finalmente, la Presidenta Claudia Sheinbaum y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, lo firmaron el viernes pasado.

Ramírez Acuña asegura que la primera versión del tratado logró que el comercio se duplicara de 40 a 90 mil millones de dólares.

"Teníamos ya una comercialización muy importante de más de 40 mil millones de dólares.

"Con la firma, en este momento, ya nuestro comercio alcanza los 90 mil millones de dólares en los últimos tiempos. O sea, lo duplicamos, de cuando empezamos hace 25 años a ahora", expone el senador por Jalisco.

Observando los resultados que se obtuvieron en el pasado, estima que dentro de unos cinco años, el comercio de México con la Unión Europea podría alcanzar 280 mil millones de dólares.

"Vale la pena tener una gran expectativa para esta firma", afirma.

Además de la eliminación de los aranceles, de acuerdo con un portal oficial del Consejo Europeo, el nuevo acuerdo elimina barreras técnicas innecesarias para el intercambio comercial y refuerza los mecanismos de cooperación en las áreas de seguridad, justicia, desarrollo sustentable, cambio climático, transformación digital y derechos humanos.

Entrevistado al respecto, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta, Alejandro Murat, asegura que el acuerdo también abre la oportunidad de que pequeñas y medianas empresas puedan crecer en Europa.

"Los grandes avances tienen que ver con abrir ciertos sectores, como el tema de la agroindustria avanzada y alimentos, pero también va a permitir que haya trabajos conjuntos en el área de energías limpias, logística, infraestructura, farmacéuticas y dispositivos médicos. También en electromovilidad y semiconductores", detalla.

El senador morenista por Oaxaca destaca que la firma del acuerdo reafirma la confianza de la Unión Europea en el Estado mexicano.

"Es un voto de confianza a las acciones que se han tomado en general: a la democracia mexicana, su Estado de derecho, al ambiente de negocios que existe en el País y a sus instituciones", celebra.

Blindando la relación comercial


Para el doctor Joel Peña Llanes, profesor de tiempo completo de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán y miembro del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi), el acuerdo responde a los retos emanados del nuevo cauce de las relaciones comerciales a nivel internacional.

"Lo que se busca es que se adapte la relación entre ambas economías a un contexto internacional que ha cambiado mucho. Ahora es más complejo, marcado por la reconfiguración de las cadenas de suministro, la transición energética y la necesidad de fortalecer reglas claras para el comercio y la inversión", dice en entrevista.

Según Peña, la actualización llega para forzar en México algo necesario: "Dar certidumbre jurídica a empresas, inversionistas y a los principales sectores para que mantengan un interés en México, que vaya más allá de ser un puente hacia el mercado estadounidense".
Al impulsar la garantía de un entorno más predecible para las inversiones, la actualización, asegura Peña, ayudará a consolidar la confianza en México.

Además, la nueva versión abarca temas que antes no se habían contemplado, como todo lo relativo al comercio digital, lo que abre más oportunidades de comercio e inversión.

"Pero al mismo tiempo, van a demandar a México cumplir de manera mucho más estricta con normativas europeas, que generalmente están a la vanguardia a nivel internacional", subraya.

También en el ámbito de los derechos humanos, el acceso a la información pública y el respeto a la protección de datos personales en todos los procesos.

México, apunta, tendrá que asumir estos retos en medio del traspaso de responsabilidades en materia de transparencia del hoy extinto Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) a la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno (SAGB).

Las oportunidades para México


El acuerdo, apunta el presidente del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (Comce), Sergio Contreras Pérez, es una nueva oportunidad para que la economía mexicana demuestre su dinamismo para adaptarse a los distintos mercados.

La ratificación del Acuerdo, explica, es un paso en la dirección correcta para que México
reclame su lugar en los mercados de varios países integrados en la Unión Europea.

"Tenemos mucha resiliencia para poder estar operando en diferentes mercados correctamente y con buenas oportunidades de desarrollo", apunta.

Según las estimaciones del presidente, entre 2027 y 2028 la relación registrará un crecimiento de entre 15 y 20 por ciento, por el acuerdo interino que entrará en vigor a partir de la firma del tratado y que posteriormente será reemplazado por el Acuerdo Global Modernizado.

"Que es mucho, porque estamos hablando de volúmenes de cerca de 30 mil millones de dólares actualmente", subraya.

En México, las áreas que más beneficiadas serán las de manufactura avanzada, innovación y agroindustria, en la que se espera que a la brevedad se registre un repunte en las exportaciones de productos como aguacate, berries y cerveza.

Los retos


La puesta en marcha del Acuerdo Global Modernizado abre la puerta a un mayor flujo de intercambios comerciales, pero también pone sobre la mesa una nueva serie de retos para el mercado mexicano, que está adaptado a los procesos de exportación hacia Estados Unidos, señalan expertos.

En entrevista, el director de desarrollo económico del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), Óscar Ocampo, advierte que las normativas europeas operan bajo un escenario de prevención, mientras que las de Estados Unidos se enfocan en la comprobación.

"Hay un reto muy importante aquí, que tiene que ver con la regulación. La industria agroalimentaria de exportación está pensada en Estados Unidos, en los reglamentos de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) y del Departamento de Agricultura de EU.

"Europa funciona bajo principios regulatorios distintos. Si Estados Unidos parte más del supuesto basado en ciencia, de probar que algo causa daño, Europa parte del principio de prevención", afirma.

El doctor Joel Peña, de Comexi, reconoce que el comercio de la Unión Europea se caracteriza por poseer algunos de los estándares más estrictos a nivel mundial.

"Es un mercado difícil para nuestro sector exportador, porque la gran mayoría no conoce el mercado europeo y, cuando llega, los productos no pasan porque no cumplen con ciertos requisitos, ya sean administrativos o filtros sanitarios, por ejemplo", detalla.

Por su parte, el internacionalista de la División de Estudios sobre el Desarrollo (DED) del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), doctor Adolfo Laborde, considera que el reto impulsará modificaciones en las cadenas productivas y de logística.

"No se puede dar por decreto, porque las empresas ya tienen su sistema de encadenamiento productivo, sus abastecimientos, su renta de los buques, la gente que hace la logística y hacerlo de la noche a la mañana hacia otra región, donde probablemente no conocen la cultura de negocios ni la normatividad, va a ser complicado", advierte.

Laborde alerta, además, que la eliminación de aranceles para productos europeos pondrá mayor presión sobre los bienes nacionales, que ahora tendrán que competir con productos de características similares.

"Es contraproducente porque muchos productos que van a entrar sin arancel van a ser más competitivos.

"Van a desplazar a productos mexicanos. Entonces ahí sí la industria nacional tendrá que tener más iniciativas, más imaginación y buscar formas de competir con los productos que lleguen de Europa", apunta.

Desea que, previo a la renovación del tratado de libre comercio, se haya hecho un estudio de complementariedad económica que garantice que las diferentes áreas no se verán afectadas.

Europa, asegura, será sin duda la más beneficiada con la modernización del Acuerdo, al tener mayor capacidad para potencializar sus procesos, además de programas de facilitación a la inversión que México tendrá que empezar a gestionar.

Seguirá EU siendo primer socio comercial


El acuerdo impulsará sin duda el crecimiento del intercambio comercial entre México y la Unión Europea, pero Estados Unidos no dejará de ser el principal socio comercial del país, asegura el director del IMCO, Óscar Ocampo.

"Hay un margen para crecer, pero no para reemplazar a Estados Unidos como principal mercado.

"Es muy relevante el tema de la diversificación, aunque partiendo de la realidad de que nunca vas a reemplazar a Estados Unidos como principal socio comercial", afirma.

Al asegurar que, por razones logísticas, las empresas mexicanas mantienen una integración natural con Estados Unidos, destaca que actualmente las cifras de venta a Europa son de apenas 2 mil millones de dólares al año.

Sin embargo, añade, el Acuerdo sí abre oportunidades de crecimiento para el mercado mexicano, pues la producción resulta complementaria a la del sector europeo.

"México es una potencia exportadora de hortalizas, frutas y productos que son atractivos en el mercado europeo, así que ahí sí hay una ventana para crecer las exportaciones", apunta.

Más expectativas que realidades


Con el acuerdo final de actualización del Tratado de Libre Comercio México-Unión Europea (TLCUEM), el País espera incrementar sus exportaciones hasta en un 50 por ciento hacia 2030, una meta que si bien parece factible, queda todavía muy lejos de lo que representa el comercio con Norteamérica.

De acuerdo con datos de Banco de México (Banxico) correspondientes al primer trimestre de 2026, México realizó exportaciones por un valor total de 175 mil 586 millones de dólares, de los cuales, apenas el 4.6 por ciento se destinó a Europa en su totalidad, es decir, incluidos los países fuera de la eurozona.

Incluso, las exportaciones a Asia, región con la que más que tratados de libre comercio predominan los acuerdos de facilitación comercial, los envíos mexicanos a esa zona alcanzaron el 5.4 por ciento del total del primer trimestre.

En contraste, pese a los dimes y diretes comerciales desde el arranque del segundo mandato de Donald Trump, la región de Norteamérica, que incluye solo a Estados Unidos y Canadá, representó el 86 por ciento del valor de las exportaciones mexicanas en la primera parte de 2026.

Para la Secretaría de Economía, con la modernización del acuerdo, cuya vigencia arrancará en 2027, sectores como el agroalimentario será de los "grandes ganadores" del acuerdo, sin embargo, al momento este segmento no es significativo en el comercio con la Unión Europea.

"El campo y el sector agroindustrial mexicanos son los grandes ganadores. El ACI (Acuerdo Comercial Interino) generará un boom de las exportaciones agropecuarias mexicanas.

Productos mexicanos importantes como plátano de Chiapas, Tabasco, Oaxaca, entre otros; miel de Yucatán, Chiapas, Jalisco, entre otros; azúcar y otros edulcorantes especiales (piloncillo) de Veracruz, Jalisco, San Luis Potosí, Morelos, entre otros; espárragos de Sonora, Baja California Sur, Guanajuato, entre otros; tomates en conserva de Sinaloa, San Luis Potosí y Michoacán; limón de Michoacán, Veracruz, Colima, Oaxaca, entrarán sin arancel o en mejores condiciones arancelarias a Europa, y con los más altos estándares sanitarios y fitosanitarios, que permiten tener un valor agregado frente a otros competidores", asegura la dependencia.

Sin embargo, sólo en marzo, para casos como el limón, en sus variedades del limón agrio o criollo, el persa y la lima, el 99.5 por ciento se envió solo a Norteamérica, mientras que el resto se fue a países de Latinoamérica.

Juan Carlos Anaya, director general de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), explica que, en lo que va de 2026, las exportaciones agroalimentarias a Europa representan 152.7 millones de dólares, poco más del 1 por ciento de las ventas totales mexicanas al exterior.

Mientras que los europeos se decantan por productos como el tequila, el café y la nuez, el nuevo marco de comercio prevé facilitar las exportaciones de plátano, espárragos y limón persa, productos todavía con presencia marginal en el Viejo Continente.

"Los productos mencionados en el Acuerdo Comercial Interino, plátano, miel, espárragos, limón, tomate, tienen presencia marginal hoy en la Unión Europea.

"El acuerdo crea la ventana arancelaria, pero la conquista del mercado requerirá inversión en logística, certificaciones sanitarias y promoción comercial activa", considera Anaya.

Turenna Ramírez, especialista en comercio exterior de Holland & Knight, señala que las metas establecidas por la Secretaría de Economía no son imposibles, pero requieren trabajo adicional a librar barreras arancelarias para afianzarse en el mercado europeo, pues incluso México ya tendría competencia regional por la firma de la UE con la zona Mercosur.

"El anuncio un poco antes (que el TLCUEM), el tratado entre Mercosur y la Unión Europea, en donde hablan de un acuerdo comercial extraordinariamente amplio y que ya pondría la zona de libre comercio más grande del mundo y, pudiera haber desplazado a México", explica la especialista.

Prevén una nueva era


Con la firma del Acuerdo Global Modernizado, la Unión Europea (UE) vislumbra una nueva era de cooperación con México, afirmó un alto funcionario del bloque en conferencia virtual.

La última cumbre entre ambas naciones, destacó, ocurrió en 2015 y desde entonces el mundo ha cambiado.

"Es hora de volver a estar juntos", declaró.

A decir del funcionario, los efectos de la modernización del acuerdo comercial irán más allá del comercio, pues representa un compromiso a una prosperidad sostenible y compartida.
La cumbre, agregó, será una oportunidad de discutir los eventos geopolíticos actuales con México como actor clave en el multilateralismo.

"México es un aliado que comparte nuestra visión", resaltó, "ambos buscamos diversificar la relación. México quiere reducir su dependencia de Estados Unidos y China, y en Europa estamos persiguiendo los mismos objetivos".

De acuerdo con el funcionario, la modernización del acuerdo removerá barreras en materias primas y abrirá nuevas oportunidades para negocios, al tiempo que propiciará crecimiento y resiliencia en ambos lados.

También permitirá relanzar los diálogos en energía y salud, aumentar la cooperación en migración, combate al crimen organizado, equidad de género y el combate a la violencia contra la mujer.

"Enviaremos el mensaje de que estamos comprometidos a trabajar en temas como Estado de Derecho, género, paz, derechos humanos, así como inversión en prosperidad y seguridad", resaltó el funcionario.

"Llevaremos la relación al siguiente nivel. No es un acuerdo más de comercio, nos ayudará a profundizar el diálogo político y en otros temas".

La cumbre bilateral, encabezada por la Presidenta Claudia Sheinbaum, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se celebra en México, y, según el alto funcionario, deberá entregar resultados en comercio, inversión y cooperación en seguridad.

"Buscamos que la relación vaya de buena a grandiosa", afirmó.

"Todos ganan con este acuerdo, incluso Estados Unidos. Este acuerdo va a beneficiar a México, a la Unión Europea y a los que están cerca de México y de la Unión Europea".

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