En una época en la que los emprendimientos liderados por mujeres no eran tan habituales, María Pons desafió las normas y fundó Productos Marpe, una empresa que fabricaba ate de guayaba, nopales en vinagre y su producto estrella: el mole poblano.
Una idea visionaria para la época, ya que con su receta María no solo facilitó la elaboración del mole —una de las preparaciones más complejas de la gastronomía mexicana por incluir más de 20 ingredientes—, sino que revolucionó la industria.
Aunque todo comenzó como un pequeño negocio que ofrecía sus productos de puerta en puerta, con el tiempo fundó una planta, innovó en los empaques y conquistó los paladares de distintos estados de México mucho antes de convertirse en parte de Grupo Herdez.
¿Cuál es la historia de Mole Doña María?
La historia de Mole Doña María comienza con María Pons, una mujer originaria de San Luis Potosí, quien junto con sus hermanas se hizo cargo de los negocios familiares en la entidad, los cuales iban desde hoteles hasta baños públicos.
Las funciones de María estaban en el restaurante del Hotel Progreso, donde comenzó a preparar mole para los huéspedes, una labor compleja para la cual solicitaba apoyo de las mujeres de la familia.
“Hacía el mole para cocinar en el hotel que era de la familia, el Hotel Progreso: lo hacían ahí, la bisabuela y ponía a todas las hijas a cocinar”, recordó Héctor Hernández Pons en entrevista con el canal de YouTube Clubestatus.
Este solo fue el primer paso, ya que años después María tuvo una idea que lo cambiaría todo: vender mole listo para preparar en casa agregando únicamente agua o consomé de pollo, evitando el largo proceso de cocinar más de 20 ingredientes.

Para 1941, María vendía mole en polvo, el cual se empaquetaba en bolsas de celofán, según explican en su sitio web. Cecilia Padrón, encargada de Casa Doña María Pons, explicó en entrevista con Código San Luis que las ventas se realizaban de puerta en puerta.
“Los sobres de celofán se vendían de puerta en puerta con mujeres vestidas de chinas poblanas, porque el mole que se produce es mole rojo, poblano”, explica. La idea fue un éxito.
Con el tiempo, el mole se popularizó y los pedidos aumentaron, por lo que en 1953 fundó Productos Marpe S.A. de C.V. con el apoyo de su esposo, Pedro de Guetto, quien impulsó la industrialización del producto.
La Dra. María Isabel Monroy, cronista e historiadora, cuenta para el Gobierno de San Luis Potosí que además de mole ofrecían una amplia variedad de productos, entre ellos nopales en vinagre, mole verde, pipián, adobo, salsa chipotle, chongos y ate.
Además, tenían un kit para hacer tamales llamado ‘Tamalina’, el cual contenía harina de maíz nixtamalizada, hojas para tamal y mole. Todos los ingredientes se colocaban en una caja con el logo de la marca.
¿Por qué Mole Doña María se vende en vasos de vidrio?
Con la industrialización del mole, María cambió la fórmula y comenzó a vender el producto en cajas; sin embargo, Ignacio Hernández del Castillo —quien revolucionó Grupo Herdez tras entrar como gerente— le sugirió avanzar un paso más.
Fue así como el mole pasó de venderse en polvo a comercializarse en pasta, para lo cual comenzaron a utilizar vasos de vidrio, una alternativa que además permitía conservar mejor el sabor y la frescura.
“Para meter el mole en el vaso era una forma de llenado muy sui generis: salía de un tubo la pasta, metían el vaso y le daban vuelta para cortar. Las señoras iban con un ritmo casi igual que las máquinas”, comentó Héctor Hernández Pons.
Actualmente el mole también puede encontrarse en tetrapack; sin embargo, Hernández Pons explica que la presentación en vaso continúa vigente porque muchas personas usan la pasta como base para añadir más ingredientes.
¿Quién fabrica Mole Doña María? Así pasó al catálogo de Herdez
En la década de los 70, María y Pedro decidieron vender Productos Marpe S.A. de C.V. Para ese momento, Ignacio Hernández del Castillo no solo formaba parte de Grupo Herdez, sino que había asumido el liderazgo junto con su hermano Enrique Hernández-Pons.
Por este motivo, cuando María puso a la venta su empresa, su cuñado le ofreció comprarla “con la promesa de mantener la calidad”, afirma Héctor Hernández, quien asegura que el sabor permanece intacto.

Aunque Mole Doña María ha crecido e incluso se exporta, Cecilia Padrón asegura que este producto continúa fabricándose en San Luis Potosí, lugar donde nació la marca fundada por María Pons.