Desde que el obradorismo surgió como un movimiento social —sin ser nombrado así entonces, sino como una serie de luchas democráticas que se fueron construyendo conforme la conciencia social crecía en el país—, siempre ha tenido como uno de sus principios la presencia en las calles, la cercanía con el pueblo y, sobre todo, la persistente resistencia ante los embates de los intereses ajenos a la transformación.
Consolidado el movimiento como el impulso para lograr esta transformación, las manifestaciones pacíficas dieron cauce a un movimiento de masas que siempre usó la calle, la protesta y la marcha como eje de resistencia y organización. Así fue hasta que, en 2018, el pueblo de México se volcó en apoyo al denominado Proyecto Alternativo de Nación, que luego se convirtió en la Cuarta Transformación de la vida pública de México; sin embargo, la calle siguió siendo el escenario de nuestra expresión.
Desde aquel momento histórico en el que el expresidente Andrés Manuel López Obrador tomó protesta en el Zócalo de la Ciudad de México, en presencia de miles de personas que celebraron este renacer de nuestro país, nació también otro motivo para seguir estando en las calles: ya no como una manifestación de lucha y resistencia, sino como una demostración de felicidad y festejo. Por ello, las marchas y concentraciones dieron un vuelco; se habían convertido en una fiesta popular, y no solo en las celebraciones del Grito de Independencia o los desfiles cívico-militares.
Hemos sido convocados a celebrar muchas cosas: el denominado Día del Pueblo, cuando celebramos el primer año de gobierno de AMLO; el día de la elección en 2018; un Grito de Independencia distinto; y luego la Marcha del Pueblo, donde volvimos a la Ciudad de México para marchar junto con el presidente y expresar así nuestro respaldo. Esa marcha quedó inmortalizada en una fotografía que se volvió icónica e histórica. Asimismo, cada informe anual se convirtió en un festejo.
Es por eso que este próximo domingo, en todo el país, se realizarán concentraciones y mítines para escuchar el informe de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, que por primera vez no se llevará a cabo en el mítico Zócalo, debido a los eventos relacionados con el Mundial de Futbol. Ahora será desde el Monumento a la Revolución, pero se replicará en plazas públicas de todo el país, donde de nueva cuenta celebraremos que este movimiento de transformación sigue creciendo, moviendo conciencias y, sobre todo, mostrando los avances del segundo piso, porque hay una gran cantidad de motivos que reconocer e informar.
Aquí, en Chihuahua, el evento se concentrará en Ciudad Juárez, donde tanto López Obrador como la presidenta Claudia Sheinbaum iniciaron sus campañas. Será en la X donde acompañaremos este informe, pero también celebraremos que el movimiento sigue creciendo y que en Chihuahua ya estamos preparados para que finalmente la transformación llegue a nuestro estado, porque así lo manifiestan las y los chihuahuenses. Hay un ambiente de optimismo ante este próximo cambio.
Es importante destacar que nuestro movimiento sigue presente en todos los espacios públicos, que somos un partido-movimiento pacífico y que, en Chihuahua, hemos crecido de manera abismal desde nuestra fundación, tal y como se demostró en la pasada marcha por la paz, la seguridad y en defensa de la soberanía, donde miles de chihuahuenses nos dimos a la tarea de marchar de manera pacífica y demostramos que la voluntad chihuahuense está con la transformación.