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El Diario 06 Jun, 2026 08:13

Autoriza Senado 70 mmdd para represión de inmigrantes

Washington— Los republicanos del Senado aprobaron el viernes su proyecto de ley de 70 mil millones de dólares para financiar el endurecimiento migratorio del presidente Donald Trump durante el resto de su mandato, luego de rechazar esfuerzos bipartidistas para incorporar lenguaje que prohibiera o limitara severamente un fondo federal de pagos para sus aliados políticos.
La votación de 52 a 47, celebrada en las primeras horas del viernes, envió la medida a la Cámara de Representantes, que se esperaba actuara con rapidez para aprobarla.
Fue una victoria para el presidente y su partido, ansiosos por destacar su postura dura en migración –y la oposición demócrata a ella– en medio de un año electoral en el que su control del Congreso está en juego.

La senadora Lisa Murkowski, republicana de Alaska, fue la única de su partido en oponerse a la medida, uniéndose a todos los demócratas.
Sin embargo, la aprobación llegó sólo después de que los líderes republicanos sofocaron una rebelión interna que había estado gestándose durante semanas, impulsada por movimientos recientes de Trump que han subrayado cuánto su agenda personal se aleja de los intereses políticos de su partido.
Las divisiones amenazaron con hundir la medida y provocaron varias defecciones republicanas en esfuerzos bipartidistas por modificarla –todos fallidos– en una serie de votaciones consecutivas que se extendieron durante todo el jueves y hasta las primeras horas del viernes.
Los demócratas orquestaron votaciones para obligar a los republicanos a pronunciarse públicamente sobre movimientos impopulares del presidente: su plan de crear un fondo de pagos de mil 800 millones de dólares para compensar a personas que, según él, han sido perjudicadas por el Gobierno; su impulso para obtener mil millones de dólares en fondos federales para el proyecto de salón de baile de la Casa Blanca; y su decisión de nombrar a Bill Pulte, director de la Agencia Federal de Financiamiento de Vivienda, como el principal funcionario de inteligencia del país.
Si bien los republicanos se mantuvieron unidos en torno al proyecto migratorio en sí, éste se había convertido en fuente de un inusual rechazo interno hacia Trump: legisladores del partido se rebelaron ante su solicitud de fondos para el salón de baile y el fondo de pagos, temiendo que este último pudiera ser utilizado para compensar a miembros de la turba pro-Trump que atacó el Capitolio –con legisladores adentro– durante el asalto del 6 de enero de 2021.
No obstante, al final, aunque algunos republicanos se distanciaron del presidente en esos asuntos durante horas de votaciones que se prolongaron hasta el viernes por la madrugada, la mayoría optó por superar sus reservas y unirse para bloquear los intentos demócratas de limitar al presidente.
El resultado fue el éxito de la maniobra republicana de usar una ley presupuestaria especial, inmune al obstruccionismo parlamentario y nunca concebida para asuntos de financiamiento ordinario, con el fin de impulsar un megaproyecto de gasto plurianual para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y para Aduanas y Protección Fronteriza, ante la oposición unida de los demócratas.
Los republicanos recurrieron a esa maniobra después de que los demócratas se negaron a autorizar más fondos para el endurecimiento migratorio de Trump sin nuevas restricciones sobre las tácticas y la conducta de los agentes federales que lo ejecutan.
Pero la legislación que utilizaron, conocida como proyecto de reconciliación presupuestaria, está abierta a enmiendas ilimitadas, y los demócratas aprovecharon plenamente esa ventana el jueves y en las primeras horas del viernes para colocar al Partido Republicano en una posición incómoda.
La jornada arrancó lentamente el jueves por la mañana, cuando los republicanos tuvieron dificultades para rechazar un primer intento demócrata de impedir que Trump estableciera el fondo que podría compensar a sus aliados políticos.
Esa moción paralizó la actividad legislativa durante horas, mientras un grupo de republicanos que apoyaban la medida intentaron hacer valer sus votos –necesarios para mantener el proyecto migratorio en marcha– a cambio de garantías de que sus propias enmiendas sobre el fondo recibirían votación en el pleno.
La propuesta demócrata finalmente fracasó, 50 a 49, a pesar de que tres senadores republicanos que enfrentan reelección –Susan Collins de Maine, Jon Husted de Ohio y Dan Sullivan de Alaska– se sumaron a ella.
Aunque el Departamento de Justicia ha señalado que ya no perseguirá el plan de Trump de pagar a personas que él afirma han sido perjudicadas por el Gobierno, la enmienda fue un intento demócrata de forzar a los republicanos a emitir un voto políticamente costoso. Muchos republicanos habían dicho que también ellos quisieran plasmar en ley que dicho fondo no pudiera ser creado en el futuro. (Annie Karni / Robert Jimison / The New York Times)

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