En una publicación reciente en su propia red social, Elon Musk se lamentó: “Quienquiera que haya dicho que ‘el dinero no compra la felicidad’ sabía muy bien de lo que hablaba”.
Ahora, la persona más rica del mundo pondrá a prueba esa afirmación al sumar un nuevo hito a su historial: convertirse en el primer billonario de la historia.
Las acciones de SpaceX abrieron a 150 dólares y cerraron en 160.95 dólares el viernes, un 19 por ciento por encima de su precio tras comenzar a cotizar en Wall Street el viernes. Esto otorgó a Musk una valoración cercana a los 2 billones de dólares. Como resultado, su fortuna asciende a más de un billón de dólares, según el Índice de multimillonarios de Bloomberg. Esa riqueza es más de tres veces superior a la de la segunda persona más rica del mundo, el cofundador de Google Larry Page.
Hace menos de una década que el índice de riqueza de Bloomberg registró por primera vez una fortuna superior a 100 mil millones de dólares, un umbral que Musk superó ampliamente en 2020. Desde entonces, ha dominado los rankings de riqueza mundial, primero gracias al espectacular desempeño bursátil de Tesla y posteriormente por el entusiasmo de los inversores por SpaceX, que hoy figura entre las empresas más valiosas del planeta.
Una fortuna de 1 billón de dólares, equivalente aproximadamente al producto interno bruto de Suiza, desafía cualquier comparación. Steve Cohen, quien ganó 3 mil 400 millones de dólares el año pasado como el gestor de fondos de cobertura mejor remunerado del mundo, necesitaría mantener ese ritmo durante casi 300 años para alcanzar una cifra similar. Cada uno de los 14 hijos de Musk ocuparía el puesto 29 entre las personas más ricas del mundo si heredara una parte igual de su patrimonio.
“No estamos hablando de riqueza generacional”, afirmó Dan Walter, consultor independiente en compensaciones. “Estamos hablando de infinito”.
Se trata de un momento decisivo para Musk, de 54 años, cuya riqueza lo convirtió en una de las figuras más poderosas y controvertidas del mundo. Tampoco ha dudado en usar su fortuna para impulsar sus objetivos: compró Twitter en 2022 para combatir lo que llamó como “el virus de la mentalidad woke”, financió un chatbot de inteligencia artificial alineado con parte de su visión del mundo y contribuyó con importantes donaciones para ayudar a Donald Trump a regresar a la Casa Blanca para un segundo mandato.
Aun así, el recorrido de Musk no estuvo exento de dificultades. La compra de Twitter en 2022 lo obligó a vender más de 15 mil millones de dólares en acciones de Tesla, contribuyendo a una fuerte caída de los títulos de la automotriz en un momento en que muchos consideraban que la valoración era excesiva.
Además, un juez de Delaware anuló el paquete de compensación de 56 mil millones de dólares que Musk había negociado en 2018, después de que varios accionistas presentaran una demanda. A esto se sumó su participación en el Departamento de Eficiencia Gubernamental de Trump y su apoyo a movimientos políticos marginales, que afectaron las ventas de Tesla.
Sin embargo, Musk sorteó esos desafíos. Twitter, posteriormente rebautizada como X, vio aumentar el valor de sus datos gracias al auge de la IA y terminó fusionándose con xAI.
Tesla trasladó su sede de California a Texas y el año pasado ganó una apelación que permitió a Musk conservar su paquete salarial original, además de acceder a un nuevo plan de compensación que podría alcanzar hasta un billón de dólares si la compañía cumple determinados objetivos. Mientras tanto, los inversores de Tesla han dejado en segundo plano la caída de las ventas de vehículos para concentrarse en proyectos futuros como los robotaxis y los robots Optimus.
SpaceX se dispara
Aunque el ascenso de Musk a billonario se debe principalmente a SpaceX, fue Tesla la que impulsó inicialmente su avance en la clasificación mundial de las grandes fortunas. Las acciones del fabricante de autos eléctricos, del que Musk sigue siendo el principal accionista, acumulan una revalorización cercana al 35 mil por ciento desde su salida a bolsa en 2010.
Sin embargo, el dominio de SpaceX en los lanzamientos orbitales y el crecimiento de Starlink, su servicio de internet satelital, atrajeron cada vez más el interés de los inversores. Valorada en unos 100 mil millones de dólares en una ronda de financiación de 2021, la compañía alcanzó una valoración cercana a un billón en febrero después de fusionarse con xAI y la red social X. El grupo combinado, que ostenta el récord de la mayor oferta pública inicial de la historia tras recaudar 75 mil millones de dólares, representa más del 70 por ciento del patrimonio neto de Musk.
La fortuna de Musk sigue siendo en gran medida teórica, ya que posee pocos activos fuera de sus participaciones en sus propias empresas. Una venta significativa de acciones en cualquiera de sus compañías podría afectar negativamente sus valoraciones de mercado.