Trabajar, entre otras cosas, cubriendo la actualidad cinematográfica, puede ser un arma de doble filo para cualquier aficionado del séptimo arte. Mientras que, por un lado, es un auténtico privilegio poder dedicarte a algo que te apasiona, por otro se genera un claro conflicto debido, entre otros, a un factor muy concreto: la necesidad de engullir los tráileres y diferentes materiales promocionales de largometrajes para estar lo más al día posible con las novedades de la industria.
Emociones a ciegas
Si digo esto es porque, como siempre suelo recomendar, no hay nada mejor a la hora de enfrentarse a un largometraje que entregarse a sus placeres —si es que los tiene— con la mínima información previa posible; lo cual incluye no haber visto sus avances y conocer lo más mínimo de la trama. Por suerte, hace seis años conseguí esquivar esta bala con la que, probablemente, sea la producción más indicada para ello.
Esta no fue otra que 'El padre', el debut en la dirección del dramaturgo Florian Zeller, que adaptó su propia obra de teatro a la gran pantalla para llevarse por el camino un Óscar al mejor guión adaptado y una nominación al Premio de la Academia a la mejor película de su año. Dos reconocimientos más que merecidos para una de las experiencias más brillantes y asfixiantes de la década que triunfa con su inesperada fusión de géneros.
Y es que el largometraje, de 97 implacables minutos, parte como un drama embotellado que se explora los siempre devastadores efectos del Alzheimer desde el punto de vista de un anciano de 80 años, cuya hija debe lidiar con una situación compejísima tanto a nivel tanto logístico como emocional. Pero, de forma exponencial, el final de su primer acto transforma lugares comunes en una auténtica pesadilla que, por momentos, bebe del mejor y más retorcido Roman Polanski.
A medida que avanza su metraje, 'El padre' demuestra la mutabilidad de los géneros cinematográficos, convirtiendo el relato en una muestra del terror psicológico más puro que articula sus mecanismos a través de la mente enferma de su protagonista, derivando en un torrente de sensaciones que golpean al espectador provocando lágrimas y derivando en uno de los posvisionados más duros que recuerdo en bastante tiempo.
Si quieres comprobar de primera mano cómo Zeller, de la mano de unos Anthony Hopkins y Olivia Colman descomunales como el dúo principal de intérpretes, abraza la teatralidad para, al mismo tiempo, infiltrar una esencia puramente fílmica en cada una de sus escenas, solo tienes unos cuantos días para poder hacerlo si estás suscrito a HBO Max, ya que la película abandonará el catálogo de la plataforma el próximo 21 de junio.
Por suerte, aún está disponible en Amazon Prime Video y Movistar+.
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La noticia
Anthony Hopkins protagoniza una de las películas ganadoras del Óscar más devastadoras y aterradoras de la última década, y solo tienes unos días para verla en HBO Max
fue publicada originalmente en
Espinof
por
Víctor López G.
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