El Gobernador de California, Gavin Newsom, enfrenta simultáneamente una creciente confrontación política con la administración del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y una intensa batalla interna dentro del Partido Demócrata por una propuesta de impuesto a los multimillonarios que podría llegar a las urnas este año.
Newsom acusó hoy a Trump de ordenar al Departamento de Justicia que lo investigue a él y a su esposa, Jennifer Siebel Newsom, en lo que calificó como una represalia política vinculada a sus posibles aspiraciones presidenciales para 2028.
En un mensaje en video, el Mandatario estatal aseguró que agentes federales han visitado los domicilios de familiares, amigos y ex empleados, y denunció un supuesto abuso del proceso judicial mediante la revisión de años de documentación.
"Pongan mi nombre en cualquier lista de enemigos que tengan, pero dejen a mi esposa y a mi familia fuera de su vendetta personal", expresó Newsom, quien afirmó no tener inconveniente en que se examinen sus propias acciones, pero rechazó que las investigaciones involucren a su entorno familiar.
Ni el Departamento de Justicia ni la Casa Blanca emitieron comentarios inmediatos sobre las acusaciones.
La disputa ocurre mientras Newsom intenta frenar una de las iniciativas políticas más controvertidas de California: una propuesta para imponer un impuesto único del 5 por ciento sobre el patrimonio neto de los multimillonarios.
De acuerdo con fuentes cercanas al proceso, el Gobernador ha intensificado las negociaciones para evitar que la medida llegue a la boleta electoral antes de la fecha límite del 25 de junio.
La propuesta ha evidenciado divisiones dentro del Partido Demócrata y ha generado una inusual alianza entre grupos progresistas, grandes donantes y líderes empresariales.
Entre quienes se oponen al gravamen figuran organizaciones como Planned Parenthood de California, el principal sindicato de maestros del estado y empresarios como Peter Thiel y Sergey Brin.
Los promotores del impuesto sostienen que la medida podría recaudar alrededor de 100 mil millones de dólares para compensar recortes federales al sistema de salud. Sin embargo, sus detractores argumentan que el gravamen podría provocar la salida de grandes fortunas del estado y reducir los ingresos fiscales a largo plazo.
La controversia adquiere especial relevancia para Newsom, quien es considerado uno de los posibles aspirantes demócratas a la Casa Blanca en 2028.
Mientras denuncia una presunta persecución política desde Washington, también enfrenta el desafío de contener una rebelión dentro de su propio partido en torno a cómo gravar la riqueza y financiar los servicios públicos en California en torno a cómo gravar la riqueza y financiar los servicios públicos en California.
Con información de Bloomberg.