En medio de la presión por cumplir metas, alcanzar estabilidad laboral y responder a las exigencias del mundo profesional, especialistas señalan que una pregunta comienza a tomar más fuerza: “¿para qué estoy aquí?”
Para León Fernando Ruiz Chávez, gerente de Growth Hacking en Tecmilenio, identificar un propósito de vida no es una promesa de bienestar inmediato, sino una herramienta para orientar las decisiones personales y profesionales.
“Cuando una persona identifica su propósito, no sólo toma mejores decisiones, sino que vive con mayor claridad y coherencia. No se trata de una promesa mágica, sino de un hallazgo comprobado: el propósito es una brújula que orienta la vida hacia lo que realmente importa”, afirmó.
Del “qué quiero ser” al “para qué estoy aquí”
Durante años, la pregunta “¿qué quiero ser?” ha guiado a estudiantes y profesionistas en la elección de una carrera, empleo o proyecto de vida. Sin embargo, especialistas advierten que esta interrogante puede quedarse corta si no está acompañada de una búsqueda de sentido.
La pregunta del “para qué” permite mirar más allá de títulos, cargos o logros visibles, para conectar con valores, fortalezas y el impacto que cada persona puede generar desde su propio contexto.
Propósito de vida y bienestar emocional
De acuerdo con el experto, tener un propósito claro puede fortalecer la resiliencia, mejorar la toma de decisiones y favorecer el bienestar emocional.
Este enfoque no plantea alcanzar metas grandiosas ni cambiar de vida de un día para otro. Más bien, invita a construir una ruta personal más consciente, especialmente en etapas de incertidumbre profesional o emocional.
En tanto, como parte de su modelo educativo algunas instituciones impulsan el aprendizaje con propósito y desarrollo de una experiencia con inteligencia artificial para acompañar a las personas en la exploración de sentido de la vida.