A solo dos días de que la justicia noruega condenara a su hijo a cuatro años de prisión por violación, la princesa heredera Mette-Marit, de 52 años, se ha sometido a un exitoso trasplante de pulmón, según comunicó la Casa Real.
"El trasplante de pulmón ha sido todo un éxito hasta el momento", declaró Arnt Fiane, jefe del Departamento de Cirugía del Hospital Nacional de Oslo.
Diagnosticada con una forma rara de fibrosis pulmonar que causa importantes dificultades respiratorias, la princesa aceptó someterse a este procedimiento, ya que, sin él, sus esperanzas de vida eran de solo uno o dos años.
Mette-Marit permanecerá hospitalizada por varias semanas para monitorear su estado como sucede con todos los pacientes que se someten a una operación de este tipo.
Su esposo, el príncipe heredero Haakon ha cancelado todas sus actividades protocolarias para estar cerca de su esposa, a la cual ha manifestado todo su apoyo en la delicada situación que está pasando, tanto por su enfermedad, así como los problemas de la justicia de su hijo Marius.
Apenas el 5 de junio, la Casa Real Noruega había anunciado que la princesa había sido incluida en una lista de espera para recibir nuevos pulmones.
La última vez que se había visto a Mette-Marit en público fue el 17 de mayo en donde apareció con una cánula nasal conectada a un dispositivo de oxígeno.
Los médicos reales han indicado que el período de recuperación será largo y complicado ya que los pacientes deben ser monitoreados y recetados con inmunosupresores de por vida.
La monarquía de este país escandinavo ha visto bajar su popularidad además de la condena del hijo de la princesa, porque, además, se le acusa a la propia Mette-Marit de haber sido amiga del delincuente Jeffrey Epstein, como quedó evidenciado en diversos correos.
La princesa ya pidió disculpas a los reyes de Noruega por esta relación admitiendo tener "mal juicio" y manifestando que desearía nunca no haber conocido a este depredador sexual.