Por el nivel de producción, necesidades técnicas, escenario y logística, la boda de Taylor Swift y Travis Kelce en el Madison Square Garden sería comparable a un show de The Eras Tour.
Page Six reportó que varias personas encargadas de la ceremonia, que se podría efectuar en Nueva York el 3 o 4 de julio, trabajan en algo "muy grande".
"Es como planear un concierto que, en vez de ser una boda de 300 mil dólares en cualquier otro lugar, en el Garden sería de 3 millones.
"Todo tiene que ser como un concierto a gran escala, con grandes cortinas, un pequeño escenario, una gran pista de baile y un recibidor incógnito. Quieren hacerlo romántico, cercano e íntimo", reveló Darren Olarsch, fundador de On the Move Entertainment, empresa que realiza eventos de este tipo.
La cantante y la estrella de la NFL contrataron al wedding planner Mark Seed, quien ha trabajado con celebridades como Jennifer Lawrence, para que se haga cargo de la logística y producción.
"Algo que están considerando es que las luces serán controladas al gusto de los anfitriones, para guardar cierto halo de misterio.
"Como el inmueble es cerrado, el control es sumamente especial incluso para los invitados. Habrá miles de flores, todo acorde a los gustos de la pareja", destacó una de las fuentes consultadas.
Entre los invitados que se espera que acudan a la unión figuran Selena Gomez, Gigi Hadid, Ed Sheeran y Zoe Kravitz.