El regreso de Lionel Messi al Camp Nou podría estar más cerca de lo que muchos aficionados imaginaron y podría volver a jugar con el Barcelona una vez que concluya la Copa del Mundo 2026.
Luego de años marcados por una salida inesperada y una despedida que nunca ocurrió dentro del terreno de juego, el astro argentino tendría la oportunidad de reencontrarse con la afición blaugrana en un evento que promete convertirse en uno de los momentos más emotivos de los últimos tiempos para el futbol español.
¿Por qué jugaría con el Barcelona?
De acuerdo con información difundida por el medio catalán El Nacional, el FC Barcelona y el Inter Miami mantienen conversaciones para disputar un partido amistoso correspondiente al Trofeo Joan Gamper, tradicional encuentro que sirve como presentación del conjunto culé antes del arranque de cada temporada.
La intención sería celebrar el compromiso una vez concluida la máxima justa deportiva, en los primeros días de agosto, aunque tampoco se descarta que pueda aplazarse hasta 2027, cuando hayan finalizado por completo las obras de remodelación del Camp Nou.
La propuesta contempla un detalle que ha generado enorme expectativa entre los seguidores azulgranas. Según el reporte, Messi podría disputar el primer tiempo con una de las escuadras y la segunda mitad con la otra, permitiéndole vestir nuevamente la camiseta del Barcelona después de cinco años de ausencia.
La posibilidad resulta especialmente significativa porque el argentino nunca tuvo una despedida acorde a la magnitud de su legado. Su último partido oficial con el conjunto catalán se disputó el 16 de mayo de 2021, en una derrota por 2-1 frente al Celta de Vigo en LaLiga.
Semanas más tarde, problemas económicos y las restricciones salariales impuestas al club impidieron su renovación, provocando una salida que conmocionó al futbol mundial.
Desde entonces, el campeón del mundo continuó su carrera en el Paris Saint-Germain y posteriormente en el Inter Miami, donde recientemente renovó su contrato hasta el final de su trayectoria profesional.
Esa extensión prácticamente descarta cualquier regreso competitivo al Barcelona, ya que sus últimos años como jugador activo estarán ligados a la franquicia de la MLS.
Por ello, el amistoso ante el cuadro estadounidense adquiriría un significado especial. Más que un simple encuentro de pretemporada, representaría el homenaje que millones de aficionados consideran pendiente para el máximo ídolo en la historia moderna de la institución.
Messi conquistó 35 títulos con la entidad catalana, rompió innumerables récords y se convirtió en el futbolista más importante que ha pasado por el club.
Si las negociaciones llegan a buen puerto, el Camp Nou volverá a recibir a su leyenda más grande. Esta vez no para iniciar una nueva etapa, sino para cerrar definitivamente una historia que marcó a toda una generación y que merece una despedida a la altura de su legado.