León, Gto.- La artista visual Catalina Gris ha construido una trayectoria marcada por la experimentación técnica, el compromiso ambiental y la búsqueda constante de una voz propia dentro de la pintura contemporánea mexicana.
A través de su trabajo, ha consolidado una propuesta que combina materiales modernos con procesos ancestrales, al tiempo que participa activamente en certámenes, becas y espacios de exhibición nacionales.
En entrevista con AM, Catalina se definió principalmente como pintora, disciplina a la que ha dedicado gran parte de su vida y en la que se especializó durante sus estudios de licenciatura y maestría.
La propuesta de experimentación de la artista une identidad plástica y conciencia ambiental. Foto: Cortesía de la artista
Su propuesta visual está basada en el contraste entre sustancias contemporáneas y naturales, como la cúrcuma, el añil, la cochinilla y el palo de Brasil, elementos que resultan fundamentales en el resultado de sus obras.
Su formación académica incluye una licenciatura en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda”, en la Ciudad de México, así como una maestría en la Universidad de Guanajuato.
Aunque la pintura ha estado presente desde su infancia, fue al concluir la preparatoria cuando decidió orientar su futuro profesional hacia el arte. Inicialmente incursionó en la música, pero descubrió que su verdadera vocación estaba en las artes visuales.
Fue en 2016, al ingresar a la maestría en la Universidad de Guanajuato, cuando retomó de manera definitiva su camino artístico. A partir de ese momento, comenzó a participar activamente en convocatorias, becas y certámenes nacionales bajo la guía de sus maestros.
“Arcoíris en bruto”. Foto: Cortesía de la artista.
Uno de los momentos decisivos de su carrera fue su participación en la decimoctava edición de la Bienal de Pintura Tamayo, donde obtuvo una mención honorífica; un reconocimiento que significó un impulso para continuar desarrollando su trabajo artístico.
Posteriormente, ha participado en otros certámenes como la Bienal Monroy en Guadalajara, el Premio Julio Castillo en Querétaro y la Bienal Alfredo Zalce en Morelia, además de haber sido seleccionada en diversas becas y ferias realizadas en la Ciudad de México.
Uno de los principales desafíos que ha enfrentado, explica, ha sido consolidar su presencia dentro del ámbito de la pintura contemporánea nacional y obtener reconocimiento en su propio estado.
Catalina considera que el desarrollo de un lenguaje visual propio ha sido una de sus mayores fortalezas. “Tengo una propuesta bastante original y un estilo muy propio; aunque una pintura no se parezca a otra, ya hay un sello reconocible de quién soy”, señaló.
“Color Urbano”. Foto: Cortesía de la artista
Además del aspecto estético, la pintora incorpora un componente de activismo ecológico en su producción artística. A través de sus procesos, busca generar conciencia sobre el impacto ambiental de ciertos materiales y compartir alternativas sostenibles con otros creadores.
Esta dimensión social le ha permitido intercambiar conocimientos con colegas interesados en reducir la contaminación derivada de la pintura acrílica, especialmente en lo que respecta al manejo adecuado del agua utilizada en los talleres.
Como consejo para quienes desean iniciar una carrera en el arte, la artista exhorta a “que no se desanimen. Rechazos hay muchos; yo he pasado por bastantes, pero también por mucha aceptación”, expresó.
Actualmente, la pintora presenta la exposición individual “Desaparecer hacia la persistencia en una galería de la Ciudad de México”, un proyecto que surge como resultado de la beca otorgada por el Sistema Nacional de Creadores de Arte (SNCA) y que representa una nueva etapa dentro de una trayectoria que continúa fortaleciéndose desde la experimentación pictórica y el compromiso con el medio ambiente.
JLMP