
Pedro Latapí, director General de HR Ratings, la única calificadora 100% mexicana, asegura que una revisión anual del T-MEC durante los próximos 10 años, no sería un factor que influya en una baja en la calificación de la deuda soberana que está en un nivel de BBB+ con perspectiva estable ratificada este año.
El 1o de julio se realizará la reunión virtual trilateral y seguramente Estados Unidos no aceptará la propuesta de México y Canadá de reanudar el T-MEC por 16 años y se acordarán revisiones periódicas durante los próximos 10 años.
Al respecto, Latapí asegura que la revisión anual o periódica del T-MEC generaría incertidumbre por las presiones de Estados Unidos, pero el factor que sí podría afectar la calificación de México sería una ruptura en las negociaciones y un rompimiento del T-MEC, porque hoy la economía mexicana no depende del petróleo sino del comercio exterior y Estados Unidos es nuestro principal socio comercial.
El segundo factor que podría afectar negativamente la calificación de México, afirma Latapí, sería un cambio radical en el gasto público que elevará el déficit público del 4% a 4.5% del PIB que HR Ratings estima para este año.
Pemex para HR Ratings a pesar de sus problemas de baja producción, pasivos laborales, limitada inversión y reservas, no es un factor determinante porque su deuda está ligada a la deuda soberana.
HR Ratings, que preside su cofundador Alberto Ramos, cumplirá 20 años de operación en marzo próximo y hoy califica a más de 2,000 empresas.
Entre sus principales metas está avanzar en el mercado de Estados Unidos con el mismo camino que siguieron en México, empresas de menor tamaño, y transparencia total en su metodología de calificación.
El reto no es fácil porque en Estados Unidos el universo de empresas a calificar es mayor a los 2 millones frente a 5,000 en México.
Castillo mejorará fiscalización a grandes contribuyentes
El Premio Naranja Dulce es para Jennifer Krystel Castillo, nueva administradora general de Grandes Contribuyentes del SAT.
Desde el nombramiento de Raquel Buenrostro como Jefa del SAT en enero de 2020, la política de fiscalización se centró en los grandes contribuyentes. Buenrostro se reunió con los directivos de las empresas más grandes del país, sin sus fiscalistas, les leyó la cartilla y el resultado fue muy exitoso por el incremento en la recaudación.
Su sucesor Antonio Martínez Dagnino, quien permanece como Jefe del SAT desde octubre de 2022, siguió con la política de estricta fiscalización de las grandes empresas, con medidas que han sido criticadas por el sector privado por lo que tuvieron que ser corregidas por la Presidenta Sheinbaum y el Secretario de Hacienda, Édgar Amador, con el paquete de medidas para incentivar la inversión.
Entre las medidas relacionadas con el SAT en este paquete están: el compromiso del SAT de cumplir con tratados internacionales; evitar la doble tributación; una sola revisión por empresa y ejercicio fiscal; cumplir con la no retroactividad en auditorías; que la cancelación de registros sean mecanismos de última instancia; optimizar tiempos de devolución de saldos a favor; no imponer sanciones cuando fallas en sistemas impidan el cumplimento de obligaciones fiscales.
Es en este contexto que llega Krystel Castillo y lo primero que hay que destacar es su cercanía con Sheinbaum y la secretaria de Energía, Luz Elena González porque era titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos en Sener y también colaboró con González en la Secretaría de Administración y Finanzas en la CDMX.
Castillo mantendrá la fiscalización férrea a los 15,644 grandes contribuyentes de un total de 67 millones activos, y que representa el 52% de la recaudación. Se compromete a aterrizar las medidas ya anunciadas como reducir el tiempo de devolución de impuestos, y respuesta más rápida a auditorías.
Es el primer cambio importante que hace Sheinbaum en el SAT y no pierda de vista a Castillo quien podría ser la sucesora de Martínez Dagnino.
Se fue la CNTE, bien pagada
El Premio Limón Agrio es para el Secretario de Educación Pública, Mario Delgado y la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez porque terminaron cediendo ante la CNTE.
La buena es que levantaron finalmente el plantón que generó millonarias pérdidas a comercios y restaurantes y ya no habrá bloqueos en arterias principales que desquiciaron a la CDMX.
La mala es que les pagaron para que se fueran por lo que lograron su cometido de chantajear al gobierno y a la SEP, aunque según Delgado los recursos se destinarán a las escuelas y a enfrentar rezagos educativos.
La peor, es que la CNTE amenaza con regresar y no cede en exigir reunirse con Sheinbaum y dar marcha a la reforma del ISSSTE.
La esperanza es que funcione la estrategia de Sheinbaum de debilitar a la CNTE con una consulta directa “escuela por escuela” para recabar las necesidades del magisterio.
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