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El Economista 23 Jun, 2026 08:05

Ampliar permisos de paternidad costaría hasta 4,974 millones de pesos al año

Aumentar los permisos de paternidad en México podría representar un costo de hasta 4,974 millones de pesos al año, un reto financiero para muchas empresas, además de las barreras culturales que también han dificultado la mejora de la prestación laboral.

En México, los permisos de paternidad son de cinco días, frente a 12 semanas de licencia de maternidad, equivalentes a 84 días. Y aunque aumentar estos periodos es necesario y se han presentado diversas iniciativas al respecto, la prestación no ha tenido actualizaciones.

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Paola Vázquez, coordinadora de Sociedad en el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), recuerda que desde el Congreso de la República se han presentado numerosas iniciativas para ampliar los permisos de paternidad a 20 o hasta 80 días, el problema es que las propuestas no consideran un esquema de financiamiento.

Financiamiento, principal reto para mejorar los permisos 

La coordinadora de Sociedad del IMCO explica que, aunque hombres y mujeres aportan en la misma proporción a la bolsa para enfermedades y maternidad ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el esquema de licencias por maternidad solo aplica a ellas, y los varones no pueden acceder a esos recursos.

El estudio Permisos de paternidad en México, elaborado por el IMCO, señala que el costo actual de los cinco días, basado en una población de 509,000 padres potenciales que trabajan, es de hasta 1,658 millones de pesos anuales, equivalentes al 0.01% del PIB; pago que corre a cargo del sector patronal.

Si se aumentara, por ejemplo, a 15 los días, la carga financiera sería de 4,974 millones de pesos anuales, un 0.02% del PIB, refiere el Instituto, esto considerando una distribución tripartita, pero con una mayor carga para el sector privado. Paola Vázquez reconoce que esto podría aumentar entonces los costos para las empresas e incentivar la informalidad.

“Extenderlos bajo el mismo financiamiento genera un costo adicional importante para las empresas. Incluso se podría correr el riesgo de una reforma contraproducente, porque las empresas podrían pensar que ser formales es mucho más caro”, afirma. La especialista agrega que las iniciativas deberían considerar un esquema de financiamiento tripartito con subsidios a partir de políticas de cuidados o incentivos.

A decir de Alberto Aguirre Gaviño, socio director de Aguirre Asesores Legales, hay una brecha jurídica entre cómo se trata la maternidad y la paternidad. “Las mujeres gozan de una licencia tratada como incapacidad y subsidiada por el Seguro Social, mientras que los hombres reciben un permiso pagado directamente por el patrón”, apunta.

Destaca que ese diseño genera un cuello de botella operativo en el que hay una distribución de la carga financiera desigual y que afecta principalmente a las empresas pequeñas y medianas, pues no cuentan con los recursos para costear un aumento en los días de esos permisos. No obstante, el aspecto financiero es sólo un vértice del problema.

¿Discriminación en permisos de maternidad y paternidad?

El estigma cultural respecto a que el padre no necesita estar durante los primeros días del nacimiento de sus hijos sigue vigente. Alberto Aguirre observa que en los centros de trabajo persiste la idea de que ser un padre presente es cuestionable y muchos hombres sienten pena de pedir sus días y prefieren seguir trabajando.

Menciona que esto es un círculo vicioso porque las empresas no pueden costear más días, la sociedad sigue fallando en abrir el diálogo para que los hombres se involucren más en las labores de cuidado y en la legislación hay pendientes.

Por ejemplo, si hay una complicación en el embarazo o parto, recuerda que la Ley del Seguro Social contempla 14 días adicionales a los 84 que tienen como licencia las mujeres, pero en el caso de los hombres no, ni siquiera se considera qué pasa si la madre pierda la vida.

“Cinco días no son suficientes para cuidar a un recién nacido y casos como el fallecimiento de la madre durante el parto evidencian esta necesidad. El padre tiene cinco días para reorganizar toda su vida, aprender a cuidar al bebé y enfrentar un duelo; son situaciones reales que no están contempladas por la legislación”, lamenta.

¿Quién debe cubrir el aumento de días de permisos de paternidad?

Alberto Aguirre Gaviño dice que es indispensable reformar tanto la Ley Federal del Trabajo (LFT), como la Ley del Seguro Social para que el costo del aumento de días recaiga en el IMSS, aunque reconoce, el presupuesto que se le asigna resulta insuficiente.

“Debería ser una obligación del Seguro Social, de otra forma se seguiría generando un trato desigual porque si el Seguro Social cubre al 100 % la licencia de maternidad tendría que existir un esquema similar para la paternidad”, puntualiza.

En contraste, Paola Vázquez sugiere un esquema que funcione a través de una bolsa de aportaciones tripartita distribuida de la siguiente forma: 70% el patrón, 25% el trabajador y 5% el gobierno.

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