OAXACA, Oax. 13 de marzo de 2026.- Crecimiento económico sin derechos laborales. Ésta podría ser la síntesis que enfoque la situación económica de Oaxaca desde 2021, cuando inició un periodo de cuatro años consecutivos de crecimiento del producto interno bruto y en el que vio, de forma paralela, crecer y mantenerse en niveles muy altos el porcentaje de trabajadores que carecen de seguridad social y derechos laborales elementales. Oaxaca produjo más dinero pero no más derechos.
En 2021, de acuerdo con las estadísticas oficiales, Oaxaca fue el cuarto estado con mayor crecimiento del país con 9.8% de incremento en su Producto Interno Bruto (PIB); en 2022, el segundo, con 7.8%; en 2023, el tercero, con 6.3%; y en 2024 alcanzó el primer sitio del país por crecimiento económico con 5.6%. ¿Qué significa esto? ¿Fue el estado que mayor producción logró? No. ¿Fue el estado que mayores ingresos generó en ese periodo? No.
El crecimiento del PIB es una carrera de Oaxaca contra Oaxaca. Lo que mide es su crecimiento frente a sí mismo respecto al año anterior. En 2018, los tres sectores de la economía generaron 383 mil 160 millones de pesos, poco más de una décima parte de lo que produjo la economía de la Ciudad de México. El lugar de Oaxaca es el número 19 si se mide la aportación de cada entidad al PIB nacional. Yucatán, por ejemplo, fue en 2018 el estado número 21 en ese rubro, con dos diferencias: la extensión territorial de Oaxaca es más del doble que la de Yucatán, que tiene una población de 2.3 millones de habitantes frente a los 4.1 millones de la entidad oaxaqueña.
En síntesis, la dinámica de la economía de Oaxaca resulta positiva desde el año 2021, sin embargo frente al escenario nacional su aportación aún es poco relevante frente a los estados que ocupan los seis primeros lugares: Ciudad de México, Estado de México, Nuevo León, Jalisco, Guanajuato y Veracruz aportaron en 2018 el 48.61% del PIB nacional; en 2024 aumentaron a 48.84% su participación.
¿Crecimiento y derechos?
Una cifra genera un acercamiento más preciso a la realidad económica de Oaxaca, la del trabajo en la informalidad, es decir, la población que labora sin derechos garantizados ni seguridad social.
En el periodo 2021-2024, los puestos de trabajo en el sector informal, es decir, empleos en pequeños negocios que no están registrados ante el SAT, que carecen de contabilidad formal y que no otorgan seguridad social a sus empleados, marcaron un crecimiento incesante. En el promedio trimestral, siempre de acuerdo con las estadísticas del Inegi, este número fue de 549 mil 930 puestos de trabajo informales en 2021; 581 mil nueve en 2022; 618 mil 350 en 2023 y 645 mil 627 en 2024. En el periodo en el que Oaxaca presumió un incremento porcentual de su PIB por encima del de la mayoría de los estados, los trabajos sin seguridad social se incrementaron en 95 mil 697.
El promedio de los tres primeros trimestres de 2025 fue de 639 mil 640 puestos de trabajo en la informalidad, una disminución de 0.93%.
A estos puestos de trabajo en la informalidad hay que sumar además los trabajadores del sector agrícola, el trabajo doméstico sin derechos y, también, los puestos de trabajo en las empresas formales que no están cubiertos por la seguridad social. Así se llega a otro indicador en el que Oaxaca también ocupa los primeros lugares entre las 32 entidades del país: la informalidad laboral, que de acuerdo con las cifras oficiales, alcanzó en el cuarto trimestre de 2025 a 80.1% de la población ocupada, que para ese periodo fue de un millón 806 mil 311 personas. De cada diez personas que trabajan en Oaxaca, ocho lo hacen sin seguridad social ni derechos laborales básicos.
También los formales le entran a la informalidad
Para el académico y consultor en materia económica Fernando Samperio, el efecto de crecimiento y alta informalidad laboral que se da en Oaxaca se ha generado a partir de fuertes proyectos de inversión implementados por el gobierno federal, el Corredor Interoceánico, principalmente, en los que, sin embargo, no se garantiza que la creación de empleos se dé en cumplimiento de la legislación laboral. “La estructura empresarial siempre encuentra mecanismos para no cubrirla. En muchos estados incluso contratan agencias especializadas para eso”, detalla.
Aun cuando todos los trabajadores de la industria manufacturera en Oaxaca estuvieran debidamente registrados ante las autoridades laborales y de derechos, se cubriría únicamente al 20% de la población del estado.
“Por más sólida que fuera esa estructura, no alcanza a arrastrar al resto de la estructura laboral que está en distintas áreas de informalidad, donde no hay seguridad social, no hay prestaciones, no hay aguinaldo, no hay antigüedad. Tenemos una estructura fuerte de precariedad en distintas áreas laborales”, puntualiza.
Aumentar el número de trabajadores que se encuentra en la industria de la manufactura especializada resulta complicado en estados como Oaxaca, Chiapas y Guerrero porque además carecen de una oferta suficiente de trabajadores con educación y capacidades adecuadas. En la entidad, solo 15% de la población mayor de 25 años cuenta con educación técnica o superior, de acuerdo con el Índice de Competitividad Estatal del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco).
En el análisis de la dinámica económica del estado, señala el entrevistado, hay que considerar adicionalmente que los años de alta inversión por parte del gobierno federal generaron un incremento de la producción, pero se careció de una política de encadenamiento que generara efectos a largo plazo a nivel local.
“Ese crecimiento fue arrastrado por industrias muy particulares. Es algo muy obvio, estos proyectos representaron importantes montos de inyección de inversión. ¿Y de dónde vienen los proveedores? ¿Quién les vende? A eso le llamamos efecto spillover. Entonces, si tú construyes algo y los proveedores son de Oaxaca, la metalmecánica es de Oaxaca, las vías férreas se compraron en Oaxaca, la gravilla se trajo de Oaxaca, creamos un efecto de encadenamiento. ¿Cuánto encadenamiento hubo de estos grandes proyectos? Pues poco. Entonces, el arrastre no produce efecto endógeno. Eso también lo tenemos estudiado. Esa es una falla otra vez en general del país, pero que se produce más cuando hay ese tipo de proyectos de enclave en lugares donde no tienen esas habilidades o competencias productivas desarrolladas”, sentencia.
El artículo Oaxaca, con crecimiento económico pero sin derechos laborales apareció primero en Quadratín.