La amenaza del Presidente estadounidense, Donald Trump, de anexar a Estados Unidos el territorio danés de Groenlandia previo al Foro Económico Mundial de Davos en enero de 2026 están acelerando un discreto experimento de múltiples líderes europeos para "desamericanizar" sus economías y sistemas de defensa.
De acuerdo con notas de reuniones privadas, revisión de análisis de inteligencia y entrevistas con algunos de los máximos europeos, el diario The Wall Street Journal detalla en un reportaje las formas en que los "diversos Países europeos están distanciándose de Estados Unidos ante falta de confianza.
"Autoridades desde Francia hasta los Países Bajos están eliminando discretamente la tecnología estadounidense de sus sistemas, adoptando software europeo de código abierto e instando a los funcionarios públicos a dejar de usar Microsoft Teams u Office", describe el diario estadounidense.
"Aunque con cierto retraso, (los europeos) están invirtiendo cientos de miles de millones de dólares para impulsar sus empresas espaciales privadas, las compañías de inteligencia artificial y los centros de datos europeos, con el fin de evitar depender de los gigantes estadounidense", añade el reportaje.
"Los europeos están realizando estudios sobre dónde almacenarían sus datos o procesarían sus pagos si aumentara la tensión con Estados Unidos, y sobre el funcionamiento de su armamento de fabricación estadounidense sin la autorización de Washington", añade el rotativo sobre las distintas formas de "desamericanización".
ATAQUES Y ALIANZAS
De acuerdo con la versión, 30 líderes europeos iniciaron el aceleramiento de su desvinculación de Washington luego de una reunión informal de emergencia el 22 de enero en la sede del Consejo Europeo en Bruselas que fue comparada a una "sesión de terapia"y a la que no se permitió la entrada de teléfonos.
Ante los ataques de Trump contra la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), los aranceles punitivos contra la Unión Europea, sus coqueteos con el Presidente ruso, Vladimir Putin, en detrimento de Ucrania, varios líderes europeos se preguntaban como Estados Unidos se había convertido de líder a una amenaza.
"En los meses venideros, la reunión de emergencia de enero sería recordada por las figuras más poderosas de Europa como el momento en que los países unidos por lazos de sangre y un sentimiento de destino compartido desde las secuelas de la Segunda Guerra Mundial comenzaron a explorar caminos separados", dice el reportaje recordando el liderazgo de Estados Unidos en la segunda posguerra.
De acuerdo con el informe, el Primer Ministro de Canadá, Mark Carney, había estado advirtiendo a los líderes europeos sobre la naturaleza caprichosa de Estados Unidos.
Sin embargo, la figura del Secretario General de la OTAN, el holandés Mark Rutte, había inyectado una dosis de paciencia ante Trump solicitando a los líderes europeos en privado darle a Trump "una victoria" desde principios de 2025 prometiendo incrementar su gasto militar.
A pesar de haber presentado promesas a Trump sobre incrementar su gasto militar, los líderes europeos encontraron que la diplomacia de la complacencia ante el Presidente estadounidense no estaba logrando los resultados esperados de suavizarlo; esto eventualmente conduciría a experimentar con la desamericanización.
Apenas el miércoles, durante la cumbre de la OTAN realizada en Ankara, Turquía, el Mandatario republicano se lanzó contra sus aliados Europeos, entre varias razones, por no respaldar a Estados Unidos en su guerra contra Irán y pidió al secretario del Tesoro, Scott Bessent, que detuviera todo el comercio con España.
Esta se suma a otra de las declaraciones realizadas por Trump en las que amenazas la relación con su aliados, sobre todo en o que respecta a la alianza militar.
Por su parte, Rutte intentó con ahínco durante los dos días de la cumbre disipar las preocupaciones del Mandatario estadounidense sobre el gasto en defensa, Irán y Groenlandia.
Al menos sobre el papel, la cumbre concluyó con un mensaje de solidaridad, ya que los aliados de la OTAN, incluido Trump, reafirmaron en una declaración de la cumbre su "compromiso inquebrantable" con la defensa colectiva.
Además, los aliados europeos y Canadá afirmaron que estaban asumiendo una mayor responsabilidad en la defensa de la alianza, mientras que los miembros de la OTAN también se comprometieron a aportar 80 mil millones de dólares en ayuda militar a Ucrania para este año.