La celebración del Día de Galicia volvió a reunir en la Catedral de Santiago a las principales autoridades institucionales y religiosas en una ceremonia cargada de simbolismo. Como delegado regio por cuarta vez, Miguel Santalices ejerció la representación del rey Felipe VI durante la tradicional Ofrenda Nacional al Apóstol Santiago, un acto que este año estuvo especialmente marcado por los mensajes de futuro.
Uno de los momentos centrales de su intervención fue la petición para que el papa León XIV viaje a Compostela durante el Xacobeo de 2027, un acontecimiento que Galicia considera clave tanto desde el punto de vista espiritual como turístico e internacional.
Santalices expresó su deseo de que el Pontífice pueda acudir a Santiago en ese Año Santo y también manifestó su esperanza de que los Reyes participen en una celebración que calificó como un acontecimiento de alcance universal.
La corrupción entra de lleno en el discurso institucional
Más allá del componente religioso, el presidente del Parlamento gallego dedicó una parte importante de su intervención a la situación política actual. Con un tono solemne, advirtió de que la corrupción supone una de las mayores amenazas para la credibilidad democrática y defendió la necesidad de reforzar los controles institucionales para evitar que este tipo de prácticas deterioren la confianza de los ciudadanos.
Recordando una conocida frase del expresidente Adolfo Suárez, insistió en que la política debe entenderse como un servicio a los ciudadanos y nunca como un instrumento para obtener beneficios personales. Su mensaje coincidió con un momento especialmente delicado para la política española, donde los casos judiciales y las investigaciones por presuntas irregularidades mantienen abierto el debate sobre la regeneración democrática.
Otro de los ejes del discurso fue la defensa del gallego como uno de los principales elementos de identidad de la comunidad. Santalices apeló a aprovechar el nuevo Pacto pola Lingua impulsado por la Xunta para construir un amplio consenso político y social que permita fortalecer el uso de la lengua sin convertirla en un motivo de enfrentamiento. Según explicó, Galicia tiene la oportunidad de ofrecer un ejemplo de entendimiento institucional en un momento marcado por la polarización política.
Recuerdo para las víctimas de los incendios y de las catástrofes
La ceremonia también estuvo marcada por la solidaridad con quienes atraviesan situaciones dramáticas. Santalices tuvo palabras de apoyo para las personas afectadas por los incendios que golpean estos días Madrid, Ávila y Almería, además de recordar a las víctimas de los recientes terremotos registrados en Venezuela.
Junto a ello pidió protección para los montes gallegos, especialmente en un verano marcado por el elevado riesgo de incendios forestales debido a las altas temperaturas.
El arzobispo de Santiago, Francisco Prieto, respondió a la ofrenda con un discurso centrado en la necesidad de recuperar la cultura del encuentro. Inspirándose en los mensajes del Papa, defendió que la sociedad debe abandonar la confrontación permanente y apostar por el diálogo, recordando que el Camino de Santiago representa precisamente la capacidad de personas diferentes para convivir y avanzar juntas.
También hizo un llamamiento a proteger la dignidad humana, reforzar la solidaridad y evitar que el progreso tecnológico o económico sustituya a los valores éticos que sostienen la convivencia.
Como marca la tradición, la ceremonia concluyó con uno de los momentos más esperados por miles de asistentes: el espectacular vuelo del Botafumeiro por las naves de la Catedral compostelana.
El gigantesco incensario volvió a protagonizar una imagen icónica del Día de Galicia, poniendo el broche final a una jornada que combinó tradición, espiritualidad y un discurso con numerosas referencias a la actualidad política y social, mientras Galicia ya comienza a mirar hacia el desafío organizativo y simbólico que supondrá el Xacobeo de 2027. @mundiario