Los incendios forestales que afectan a la ciudad de Spokane, en el estado de Washington, continúan fuera de control y han dejado cientos de viviendas y estructuras destruidas, además de provocar la evacuación de miles de personas en una de las emergencias más severas que enfrenta la región en los últimos años.
Durante el fin de semana se registraron tres incendios distintos dentro y en los alrededores de Spokane, una ciudad de aproximadamente 230 mil habitantes. Las autoridades emitieron órdenes de evacuación para diversos sectores, especialmente en la zona norte, ante el rápido avance de las llamas impulsadas por fuertes vientos y las condiciones de sequía que afectan al estado.
La alcaldesa Lisa Brown informó que cientos de casas y otras construcciones fueron consumidas por el fuego y advirtió que aún se trabaja para determinar el alcance total de los daños, así como la posible existencia de víctimas.
“Nuestros corazones están con quienes hoy enfrentan pérdidas o incertidumbre. Estaremos con ellos durante todo el proceso de recuperación”, expresó la funcionaria durante una conferencia de prensa.
El incendio más grande, denominado Old Trails, cruzó el río Spokane el sábado y avanzó hacia zonas urbanas, lo que obligó a una evacuación masiva y provocó importantes afectaciones materiales.
Las autoridades señalaron que hasta el momento no se han confirmado personas fallecidas ni lesionadas; sin embargo, el sheriff John Nowels indicó que esa situación podría cambiar conforme los equipos de emergencia logren ingresar a las áreas más afectadas.
El Servicio Nacional de Meteorología había advertido previamente sobre condiciones extremadamente favorables para la propagación de incendios debido a los fuertes vientos y la sequía excepcional que atraviesa la región.
Además, el cuerpo de bomberos denunció que vuelos no autorizados de drones sobre la zona del desastre impidieron temporalmente el uso de helicópteros y otras aeronaves destinadas al combate del fuego.
De acuerdo con las autoridades, los tres incendios han consumido alrededor de 2 mil 200 hectáreas. Aunque para este lunes se esperan vientos más ligeros, las altas temperaturas persistirán durante la semana, lo que mantiene el riesgo de nuevos avances del fuego.
El gobernador de Washington, Bob Ferguson, declaró el estado de emergencia y confirmó que solicitó apoyo del gobierno federal para fortalecer las labores de respuesta. También recordó que el estado enfrenta su cuarto año consecutivo de sequía y que la temporada de incendios de 2026 ya figura entre las más intensas desde que existen registros.
Mientras tanto, los servicios de emergencia habilitaron un refugio temporal en el centro de convenciones de Spokane para atender a las personas desplazadas, al tiempo que las autoridades mantienen activos los operativos de evacuación y combate de los incendios.