El Paso, Texas.- Una red de pequeñas cajas negras montadas en postes a lo largo de las principales vías de El Paso y su condado está en el centro de un debate creciente sobre privacidad, derechos constitucionales y los límites de la vigilancia policial.
Más de 150 cámaras lectoras de placas de la marca Flock Safety, aprobadas por el liderazgo municipal, operan ya en la región fronteriza, en medio de una controversia nacional que ha llevado a decenas de ciudades a cancelar sus contratos con la empresa y a casos documentados de vandalismo contra los dispositivos.
El Departamento de Policía de El Paso (EPPD) cuenta con aproximadamente 150 cámaras Flock, cuyo costo de 702,500 dólares fue cubierto en su totalidad por un subsidio de la Autoridad de Prevención de Delitos contra Vehículos de Motor (MVCPA) del Estado de Texas, según un memorando del jefe de Policía Peter Pacillas enviado al Concejo municipal en agosto de 2025. Las cámaras comenzaron a instalarse en mayo de 2025.
Los automovilistas que transitan por las principales vías de El Paso tienen altas probabilidades de pasar frente a varias de estas cámaras. La US-54, que recorre El Paso de Sur a Noreste, tiene al menos 25 lectoras de placas.
La Interestatal 10 (I-10) registra más de 20 cámaras desde el límite con Nuevo México hasta el extremo Este del condado. El Joe Battle Boulevard tiene más de 15 cámaras, y en la intersección de Redd Road y Resler Drive en el Oeste de la ciudad hay cuatro cámaras apuntando en cuatro direcciones distintas. También hay cámaras cerca de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP).
En contraste, amplias zonas del Centro de la ciudad aparecen sin cobertura, incluyendo las inmediaciones del Ayuntamiento, la Corte del Condado Enrique Moreno, el Palacio de Justicia Federal Albert Armendáriz Sr. y el estadio Southwest University Park. Largas extensiones del Border Highway tampoco registran cámaras.
La vocera del EPPD, Stephanie Shields, confirmó que el departamento no tiene un “mapa público” de las ubicaciones de las cámaras. El sitio DeFlock, una plataforma de código abierto que rastrea lectores automáticos de placas en todo el país basándose en reportes ciudadanos, muestra cerca de 400 cámaras que abarcan desde Las Cruces, Nuevo México, hasta Tornillo en el Este del Condado de El Paso.
¿Qué son y cómo funcionan?
Los lectores automáticos de placas (ALPR), más conocidos como cámaras Flock –por la empresa líder que los fabrica–, son un tipo de cámara de vigilancia que registra el número de placa, marca, modelo y color de un vehículo. También captura calcomanías en los parachoques, daños en la carrocería y otras características identificadoras.
A diferencia de los lectores de placas convencionales, las cámaras Flock utilizan inteligencia artificial para crear una “huella digital” del vehículo, independiente de la placa. Un usuario puede buscar, por ejemplo, “Toyota Corolla azul con calcomanías” para rastrear el movimiento del automóvil.
Si un departamento se adhiere al programa de “búsqueda nacional” de Flock, los agentes pueden buscar un vehículo en cualquier parte del país donde otro departamento o agencia también participe, sin necesidad de obtener una orden judicial.
EPPD: no se necesita orden judicial
Ante la pregunta de si EPPD necesita aprobación judicial antes de rastrear a un individuo, la respuesta es no. Las fuerzas del orden no necesitan una orden judicial emitida por un tribunal para usar las cámaras Flock. Sin embargo, EPPD establece que las cámaras sólo pueden utilizarse cuando los agentes están investigando un delito y tienen causa probable.
“El sistema no se usa para rastrear individuos, crear perfiles o monitorear vehículos sin una razón investigativa específica”, dijo Shields. “Las búsquedas están vinculadas a un caso y requieren un propósito investigativo legítimo. La información se borra automáticamente después de 30 días a menos que se esté preservando como evidencia en una investigación activa”.
Shields también aclaró que los agentes no usan las cámaras para rastrear a miembros de la comunidad en general. “Esta es una herramienta investigativa cuidadosamente controlada, no de vigilancia masiva. Ayuda a los agentes a resolver crímenes y proteger a la comunidad respetando la privacidad y los derechos constitucionales”.
En El Paso, varios arrestos recientes han puesto el tema de las cámaras Flock de nuevo en el centro del debate. Las cámaras fueron utilizadas en una investigación de homicidio después de que se encontrara un cuerpo con heridas de bala en un automóvil en el extremo Este de El Paso. Los detectives usaron las cámaras para identificar un vehículo que salía de la escena y rastrear su ruta, lo que llevó a identificar a un sospechoso. La Oficina del Constable del Condado del Precinto 3 también ha destacado capturas de personas con órdenes de arresto pendientes gracias a las cámaras Flock.
Alarma entre derechohumanistas
Las organizaciones de derechos civiles han elevado las alarmas sobre el potencial de abuso de esta tecnología. La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) ha lanzado campañas específicas contra las cámaras Flock, denominadas “Fight Creepy ALPR Cameras” y “Get the Flock Out”.
“Las cámaras ALPR de Flock no son como tus cámaras de tráfico normales. Esta tecnología de vigilancia registra y rastrea cada automóvil que pasa, y luego un algoritmo de IA cataloga la marca, modelo, color, número de placa, calcomanías en los parachoques e incluso rayones. Esta información personal se carga luego en una base de datos nacional que cualquier agencia de aplicación de la ley con un contrato de Flock puede consultar, con pocas regulaciones o supervisión sobre cómo usan lo que encuentran”, señala la ACLU en su sitio web.
El representante federal Keith Self, republicano por McKinney, Texas, propuso el mes pasado legislación para requerir que las agencias federales obtengan órdenes judiciales antes de acceder a los datos de las cámaras Flock.
“El derecho de los estadounidenses a la Cuarta Enmienda de estar seguros en su privacidad no desaparece sólo porque exista nueva tecnología o inteligencia artificial. Los estadounidenses tienen un derecho constitucional a estar seguros en sus personas, casas, papeles y efectos, y el Gobierno debe obtener una orden judicial antes de invadir esa privacidad. Esta ley simplemente restaura esa protección. Obtengan una orden judicial”, dijo Self en un comunicado de julio.
ICE y Flock
Una de las mayores preocupaciones entre las comunidades inmigrantes es el uso de las cámaras para fines migratorios. Flock Safety dice que no tiene asociaciones con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Sin embargo, una investigación publicada en febrero reveló que agentes de migración lograron acceder a los datos de Flock del Distrito Escolar de Houston a través de Departamentos de Policía de otros estados con los que el distrito compartía información.
Otra investigación encontró que varias agencias locales y estatales en Texas realizaban búsquedas en nombre de agentes federales de inmigración.
El Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS) aprobó un contrato de $26 millones con Flock el año pasado para vigilar carreteras estatales y apoyar la Operación Lone Star, el esfuerzo multimillonario del estado para controlar la inmigración no autorizada. DPS tiene una asociación con ICE que permite a los agentes cooperar en el campo con autoridades de inmigración.
Austin y San Antonio cancelaron contratos
La controversia ha llevado a un número creciente de ciudades a dar marcha atrás. Austin y San Antonio en Texas, junto con Bandera, Flagstaff y otras localidades, han cancelado sus contratos con Flock Safety. A nivel nacional, 47 ciudades han rescindido contratos con la empresa, según DeFlock.
En Texas, se estima que hay más de 10,000 cámaras Flock en el estado, incluyendo varios miles concentrados en el área de Houston. El DPS tiene acuerdos de intercambio de datos con 206 agencias policiales locales y del Condado en todo el estado, un aumento del 69% desde febrero, cuando la cifra era de 122 agencias socias.
El rechazo a las cámaras Flock ha ido más allá de los debates en los Concejos municipales. En Dallas, la Policía reportó 25 ataques contra cámaras Flock desde marzo. En Houston, las autoridades investigan una serie de actos de vandalismo similares. En Texas y en todo el país, las cámaras han sido baleadas en Tennessee, golpeadas con un camión en California, destruidas con un bat de beisbol en Virginia, cortadas con una sierra en Texas, salpicadas de pintura en Nueva York y bloqueadas regularmente por un manifestante en Florida. También han sido vandalizadas en el área de Hewitt, en la zona de Waco.
En un caso irónico, un sospechoso que estaba dañando una cámara Flock fue capturado por la misma cámara que intentaba destruir.
Dos décadas en EPPD
El Departamento de Policía de El Paso utiliza tecnología de lectura de placas desde 2006, operando bajo múltiples Concejos municipales sin reportes de violaciones de privacidad, según la agencia. Además de las cámaras Flock, la región cuenta con dispositivos de otras empresas como Motorola Solutions, Leonardo US Cyber and Security Solutions y Genetec.
La Policía de Horizon City, la de Socorro y los Sheriffs del Condado de El Paso también trabajan con cámaras Flock o en coordinación con el EPPD para utilizarlas en investigaciones. La Oficina del Sheriff del Condado de El Paso no respondió de inmediato a preguntas sobre el uso de las cámaras.
Para los promotores de la tecnología, el valor de las cámaras en la prevención e investigación de delitos está bien documentado. Flock Safety afirma que sus productos ayudaron a localizar a 10,000 personas desaparecidas y apoyaron un millón de investigaciones en 2025. Para los críticos, el riesgo de abuso, el acceso sin orden judicial y el potencial de crear un estado de vigilancia permanente representan una amenaza que ningún beneficio puede justificar.
El debate en El Paso y en todo Texas apenas comienza.