
HONG KONG- A medida que aumenta la preocupación por los riesgos de la inteligencia artificial, las esperanzas de lograr cualquier tipo de enfoque global dependen de la cooperación entre Estados Unidos y China, dos superpotencias que parecen mostrarse cada vez más escépticas sobre la estrategia de IA de la otra.
Se espera que la gobernanza de la IA figure en la agenda de una reunión prevista para la próxima semana en Washington entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping. El tema ha cobrado urgencia en ambos países, y líderes tecnológicos estadounidenses han señalado que evitar los peores escenarios posibles con una IA fuera de control depende de cierto grado de cooperación con Beijing.