Familiares de migrantes deportados desde Estados Unidos reclamaron una disculpa pública al gobierno interino de Venezuela y anunciaron denuncias nacionales e internacionales por la muerte de más de un centenar de sus parientes, ocurrida mientras permanecían bajo custodia oficial.
El avión aterrizó en La Guaira el 24 de junio con 146 deportados a bordo, pocas horas antes de la catástrofe. Tras ser despojadas de sus celulares y demás pertenencias, esas personas fueron alojadas en un viejo edificio de ese estado costero, vecino de Caracas y el más golpeado por el desastre.
También te puede interesar: EU dirige ofensiva económica hacia los socios de Teherán
El inmueble estaba controlado por agentes de inteligencia y vigilado por la policía. Ese mismo día, dos temblores de magnitudes 7.2 y 7.5 derribaron la construcción.
"Mi hijo no tenía antecedentes penales ni en Estados Unidos ni en Venezuela. ¿Qué hacía en una detención indebida?", cuestionó Oswadelis Núñez, madre de Daniel Alejandro Núñez Ramírez, quien el 26 de agosto habría cumplido 29 años.
Sin plan de evacuación De acuerdo con Núñez, de 58 años, los custodios impidieron a los retenidos salir del edificio cuando comenzó a temblar y el lugar carecía de un protocolo de desalojo. "Sabemos que el terremoto fue un caso fortuito, pero ¿por qué estaban ahí, sin sus pertenencias?", planteó.
Los familiares exigen una disculpa, una indemnización moral y un cambio en los protocolos de recepción de deportados. "Vamos a presentar denuncias internacionales y también aquí en Venezuela. Esto no se va a quedar así", advirtió, con una pancarta que mostraba el rostro de su hijo.
Dos meses después, las autoridades no han precisado cuántas de esas personas murieron ni cuántas sobrevivieron.
"Ni el Estado venezolano ni la misión Vuelta a la Patria nos han entregado el listado de quienes subieron al vuelo", sostuvo Núñez. El gobierno solo informó en Instagram la composición del grupo: 120 hombres, 19 mujeres, cinco niños y dos niñas.
Ella recorrió durante cinco días los hospitales de La Guaira y Caracas hasta hallar el cuerpo en una morgue improvisada en el puerto. Luz Marís Meléndez tardó lo mismo en localizar a su hijo, Angelo David Mejía Meléndez.
"El gobierno falló en su custodia; que se haga responsable", reclamó. Un balance todavía abierto El doble sismo dejó 6,509 muertos, según el recuento difundido ayer por el gobierno interino de Delcy Rodríguez, que sumó 71 víctimas al registro previo de 6,438.
En La Guaira se desplomaron al menos 190 edificios y las autoridades han realizado implosiones controladas de estructuras a punto de caer. La administración aún no publica una cifra de desaparecidos.
El balance oficial contabiliza 25,240 viviendas inhabitables. De las 4,000 casas prometidas para este año, las autoridades han entregado 335.
Miles de damnificados permanecen en campamentos temporales, expuestos a las lluvias torrenciales de las últimas semanas, mientras voluntarios y familiares continúan removiendo escombros en busca de cuerpos.