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Mundiario 31 Aug, 2026 15:46

Abascal reclama la ruptura del Tratado de Amistad con Marruecos y juzgar a a Sánchez por “traición”

Santiago Abascal ha decidido convertir la crisis de Ceuta en una de las principales batallas del nuevo curso político. El líder de Vox ha retomado su discurso de hace un mes, cuando visitó la ciudad autónoma tras la entrada irregular de decenas de miles de personas, y ha elevado ahora la presión sobre Pedro Sánchez con una petición dirigida directamente al Partido Popular, para que preste sus votos con el objetivo de activar el mecanismo constitucional que permitiría exigir responsabilidad criminal al presidente del Gobierno por un supuesto delito de traición.

España padece una traición perpetrada por el presidente del Gobierno”, ha dicho el líder del partido ultraconservador a las puertas del monasterio de El Escorial, donde se reunió con la cúpula de Bambú. “Esta invasión es parte de la guerra híbrida perpetrada por Marruecos contra España desde hace mucho tiempo”, ha dicho Abascal, que “tiene como objetivo cuestionar nuestra integridad territorial, atacar nuestra soberanía y reivindicar las ciudades españolísimas de Ceuta y Melilla”.

La ofensiva parte de una acusación política de máxima gravedad. Abascal sostiene que Sánchez actuó con conocimiento previo de lo que podía ocurrir, no adoptó las medidas necesarias para impedirlo y mantiene después una política de cooperación con Marruecos que, a juicio de Vox, perjudica los intereses españoles. “Actúa al Rabat de Marruecos”, ha acusado el líder ultra, al tiempo que ha denunciado “todavía hoy muestra su alianza y actitud lacaya con el régimen de Marruecos"

Vox pretende recurrir al artículo 102 de la Constitución, que establece el procedimiento para exigir responsabilidad criminal al presidente del Gobierno y a los demás miembros del Ejecutivo ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo. La Carta Magna establece una exigencia especialmente elevada cuando la acusación se refiere a traición o a delitos contra la seguridad del Estado cometidos en el ejercicio de las funciones gubernamentales. En principio, la iniciativa debe partir de, al menos, una cuarta parte de los miembros del Congreso y posteriormente necesita la aprobación de la mayoría absoluta de la Cámara.

Ahí aparece el primer problema para Vox. La formación de Abascal cuenta con 33 diputados, mientras que el PP dispone de 137. Para alcanzar el umbral constitucional de la cuarta parte del Congreso, Bambú necesita conseguir el respaldo de los populares. Por eso, el líder de los ultras se dirigido explícitamente al presidente del principal partido de la oposición, Alberto Núñez Feijóo. “Lo que pasará es que los españoles verán lo que hace Vox y lo que hace el PP”, ha advertido.

Al igual que con la moción de censura que nunca pudo concretarse, por la falta de interés en el PNV y Junts, la aritmética parlamentaria hace además extremadamente difícil que esta otra iniciativa pueda prosperar. Incluso si Vox y PP alcanzaran el mínimo necesario para ponerla en marcha, necesitarían posteriormente una mayoría absoluta del Congreso. El escenario actual no apunta a la existencia de una mayoría parlamentaria suficiente para llevar adelante una acusación de estas características.

 

? Declaraciones en El Escorial a propósito de la invasión de Ceuta:

"Pedro Sánchez se ha convertido en un lacayo de Marruecos".

"Su comportamiento sólo puede ser interpretado bajo el prisma de la traición". pic.twitter.com/6XbemjgqOk

— Santiago Abascal ?? (@Santi_ABASCAL) August 31, 2026

Vox exige romper el Tratado de Amistad con Marruecos

La cuestión de fondo es la interpretación que Vox hace de la avalancha migratoria de finales de julio. Abascal mantiene que los acontecimientos forman parte de una “guerra híbrida” de Marruecos contra España, destinada, según su diagnóstico, a presionar para abrir el melón sobre la soberanía española de Ceuta y Melilla.  Desde esa perspectiva, el líder de Vox considera incompatible que el Gobierno español continúe calificando a Marruecos como un “socio fiable” y, al mismo tiempo, descarte atribuirle responsabilidad en la llegada masiva de personas a la frontera.

El partido ha aprobado por unanimidad de su Comité Ejecutivo Nacional una declaración en la que reclama la suspensión del Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con Marruecos. “No puede ser nuestro amigo quien nos invade y quien reclama parte de nuestro territorio histórico”, ha dicho el dirigente ultra sobre Rabat, que ha tildado de “régimen”, y al que ha reclamado que formule una declaración pública reconociendo la soberanía sobre Ceuta, Melilla y las demás plazas españolas en el norte de África.

Abascal también ha censurado que “por alguna razón desconocida” el presidente del Gobierno “actúa al servicio de Marruecos”. “No es normal que no haya deslizado ni una sola crítica a Marruecos, en una entrevista en la que sí ha deslizado críticas al jefe del estado español”, ha criticado sobre la entrevista en la que Sánchez más bien ensalzó el rol de Rabat en la crisis. “Hoy mismo hemos podido escucharle reivindicar la amistad con Marruecos sin hacer un solo reproche. Quien actúa así después de una invasión es el enemigo de los españoles de Ceuta”, ha reprochado Abascal.

La declaración aprobada por Vox supone una auténtica enmienda a la política española hacia Marruecos. La formación también plantea convocar al embajador de Marruecos si persiste lo que califica de “ataque a la soberanía nacional” y condiciona la continuidad del tratado bilateral a un reconocimiento expreso de la soberanía española y la cooperación de Rabat en la devolución de quienes cruzaron irregularmente la frontera.

Abascal evita chocar con Feijóo

El líder de Vox también ha instado a su homólogo en el PP a que respalde su iniciativa y que, además, fuerce la ruptura de los “acuerdos” que mantiene el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, “con los islamistas y con los socialistas”, no solo en la ciudad autónoma, sino también en Bruselas. Preguntado sobre qué medida aplicaría en Ceuta, Abascal respondió que “lo que Vox puede hacer en el Gobierno de la ciudad autónoma es exigir al Gobierno de la nación (...) Deportaciones, repatriaciones y un proceso de remigración de aquellos que están viviendo del esfuerzo de los españoles”.

“Construir un muro en Ceuta, no una simple valla; construir diques, no un simple espigón; utilizar a la Armada”, dijo, en una reedición de la propuesta que hizo cuando visitó la ciudad en 2019 y repitió durante la primera semana de la crisis.

Pese a la dureza del discurso contra Sánchez, Abascal ha mantenido un tono considerablemente más moderado con el PP. La gestión de los menores migrantes no acompañados procedentes de Canarias ha generado ya discrepancias entre los dos partidos, que terminaron con los ultras saliéndose de los ejecutivos autonómicos conformados por las urnas en 2023. Los representantes de Vox han mostrado su oposición al traslado de menores a la Península, y sus vicepresidentes con competencias en infancia plantaron la conferencia sectorial que convocó la ministra del ramo, Sira Rego, la semana pasada. Abascal asegura, no obstante, que los pactos autonómicos “no están en riesgo”.

Vox quiere evitar, por ahora, que las diferencias con los populares desplacen el foco de su estrategia nacional de cara a las elecciones generales el 2027. Para este nuevo curso político, Abascal ha descrito un escenario “absolutamente histórico” y “decisivo”, en el que España “está en peligro” y la seguridad nacional “en riesgo”. @mundiario

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