HUB
Publicidad Responsiva - Banner Superior
Radar Inteligente
Mundiario 09 Apr, 2026 02:37

Trump paga el precio de su amenaza apocalíptica

Muy poco antes de que se venciera el plazo del ultimátum a Irán, el presidente estadounidense Donald Trump anunció el 7 de abril que detenía las hostilidades por dos semanas. El mandatario aceptó la propuesta de mediación de Pakistán para suspender los bombardeos y los ataques por un período de dos semanas. En ese lapso, Washington y Teherán deben discutir sus condiciones para sellar la paz.

Es una tregua frágil. Mientras Estados Unidos e Irán acuerdan una pausa en el conflicto, Israel no cesa su agresión contra el Líbano. Solo el pasado miércoles, la aviación de la entidad sionista lanzó más de 150 bombas en 10 minutos contra la capital libanesa, Beirut, y objetivos en el sur del país. El brutal ataque dejó más de 250 muertos y un elevado número de heridos; hospitales desbordados y posiblemente víctimas bajo los escombros de los edificios demolidos por las bombas.

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, señaló que el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán no incluye al Líbano. Se siente con las manos libres para seguir incendiando el Oriente Medio. Si Trump quiere en serio lograr la paz, tendrá que atarle las manos a su socio genocida.

Tensiones en Estados Unidos

Trump afronta otro problema, y este es de carácter nacional. Su amenaza a Irán, que pronunció poco antes del fin del plazo del martes, generó diferencias y tensiones en su propia base MAGA. Políticos y figuras de la derecha norteamericana criticaron, horrorizados, el mensaje apocalíptico de Trump contra Irán: “Una civilización entera va a morir esta noche”. Afortunadamente, Trump dio marcha atrás y aceptó el alto el fuego mediado por Pakistán.

Pero su amenaza sin precedentes causó un enorme malestar en el público norteamericano, incluso entre muchos de sus seguidores. Hubo una revuelta en su propio partido.

La ex representante republicana por el estado de Georgia, Marjorie Taylor Greene, llegó a sugerir que se aplicara la Enmienda 25 de la Constitución para sacar a Trump de la presidencia. La Enmienda 25 establece el procedimiento formal para la sucesión presidencial en caso de muerte, renuncia o incapacidad del mandatario. Permite que el vicepresidente asuma el cargo, y que el gabinete declare al presidente incapaz de gobernar.

Greene fue una de las partidarias más firmes del presidente, pero la guerra contra Irán la hizo cambiar de posición.

“Se ha vuelto loco –dijo la ex congresista–. No podemos matar a una civilización entera. Eso es maldad y locura”.

El senador Ron Johnson, republicano del estado de Wisconsin y hasta hace poco aliado de Trump, expresó su preocupación por la amenaza de atacar puentes y plantas eléctricas de Irán. “Espero y rezo por que esto sea una bravata –dijo Johnson–. No quiero ver que empecemos a destruir infraestructura civil. No quiero ver eso”.

Y el célebre comentarista conservador Tucker Carlson, que se ha opuesto a la guerra contra Irán desde el principio, dijo que Trump era “vil”.

“Empieza con la promesa de usar a las fuerzas armadas de Estados Unidos, nuestras fuerzas armadas, para destruir infraestructura civil en otro país –comentó Carlson el 6 de abril en su programa televisivo–. “Eso es cometer un crimen de guerra, un crimen moral, contra las personas del país”.

Contra la guerra

Diversas encuestas muestran que la guerra contra Irán es muy impopular entre los estadounidenses, aunque la mayoría de los republicanos apoya la manera en que Trump ha manejado el conflicto. Según una encuesta de CNN de la semana pasada, solo el 33 por ciento de los norteamericanos aprueba las acciones de Trump frente a Irán, pero el 73 por ciento de los republicanos está a favor.

Trump inició las hostilidades contra Irán sin contar con la aprobación del Congreso, que es el encargado de declarar una guerra, no el presidente. Trump ignora al poder legislativo, y no presta la menor atención a las opiniones y los deseos del pueblo estadounidense. Pero ese desdén hacia el funcionamiento de la democracia tiene un precio. El índice de aprobación del mandatario está por el suelo, y, como la ex representante Greene, no son pocos los que quieren verlo fuera de la Casa Blanca y enarbolan la Enmienda 25. El desdén de Trump hacia la voluntad popular le ha costado caro, y deberá lograr la paz con Irán para no seguir perdiendo el escaso respaldo del público que aún conserva.@mundiario


Los invito a leer mis novelas El ocaso y La espada macedonia y mi ensayo Biden y el legado de Trump, libros publicados por Mundiediciones.
Contenido Patrocinado
Cobertura Expandida (Multimedio #34300)