Carteristas, indigentes y, ahora, un alza desmedida en los precios son algunas de las nuevas características del Barrio Chino más antiguo del mundo, localizado en San Francisco, Estados Unidos.
Locales de comercios y de restaurantes abren y cierran, porque las rentas son muy elevadas. Por otra parte, si el éxito del establecimiento no llega, sobreviene la quiebra.
Así ocurrió con el Sam Wo, el cual había servido su primera comida en 1906, justo después del gran terremoto, pero se vio obligado a cerrar dadas las adversidades económicas.
Restaurantes históricos enfrentan el cierre por las rentas
Un grupo de inversionistas se llevó su tradición y hasta sus cocineros y ahora despacha en la calle Clay.
En la Coumbus Avenue, el Brandy Ho’s también cerró sus puertas permanentemente. Operaba desde 1980 y nadie en el establecimiento hablaba inglés. Era muy divertido comunicarse con señas o, más recientemente, a través de un traductor en el teléfono celular.
Era un restaurante que preparaba la comida al instante, con un sazón espectacular y era un negocio muy querido por la sociedad, porque sus precios eran sumamente baratos. sin embargo, el precio de la renta los terminó por asfixiar.
Inseguridad afecta a comerciantes y vecinos de Chinatown
A esto, los comerciantes y los mismos vecinos del Barrio Chino más longevo del mundo, fundado por trabajadores ferrocarrileros y por aventureros sumados a la Fiebre del Oro en 1849, se quejan de la inseguridad que se ha incrementado en el área.
Recientemente, carteristas y ladrones de ocasión sorprenden a locales y a turistas, robando billeteras, bolsos, celulares, tabletas o cámaras fotográficas.
Esto aleja a los visitantes. No da buena fama. También nos afecta a quienes vivimos aquí”, se queja Mary Wong, tercera generación de chinos en California que es dependienta en una frutería.
Y aunque las tradicionales carnicerías, fruterías y tiendas de abarrotes en el Barrio Chino ofrecen sus productos mucho más baratos que en un supermercado, ya algunos restaurantes y cafeterías han elevado sus precios.
Por ejemplo, una bolsa pequeña con una libra de azúcar en Chinatown puede costar alrededor de un dólar, mientras que en una tienda de autoservicio puede costar hasta cuatro dólares.
Así, un café americano puede costar entre 2.50 y 3.50 dólares en una panadería o cafetería tradicional, mientras que en una cafetería de moda puede llegar a costar hasta 6 dólares. Incluso más.
Si llegas aquí sin conocer Chinatown, no vas a querer volver, porque está muy caro”, comenta Mary Wong.
Indigentes también preocupan a los comerciantes
Pero Tim Che, dueño de una carnicería en la calle Stockton desde hace 40 años, lamenta la cantidad de indigentes que recorren las calles de San Francisco.
No es nada personal, pero todos tenemos que limpiar las calles de todas las suciedades que ellos hacen, por no decir que a veces estas personas se ponen violentas, y ya representan un peligro”.
Tim Che reconoce que mucha gente prefiere caminar hacia otros puntos de la zona para no pasar por donde se encuentran los vagabundos, por lo que lógicamente está perdiendo clientes.
Sin embargo, el Barrio Chino es uno de los destinos obligados para el turista que visita San Francisco, a donde se puede llegar en automóvil, en el emblemático cablecar, o bien, a pie.
*mcam