Guanajuato.- En Guanajuato apenas se trata la mitad de las aguas residuales que se generan.
En los 46 municipios de la entidad se producen aproximadamente 7 mil 355 litros por segundo de agua residual. Sin embargo, solo se tratan 3 mil 722 litros por segundo, lo que equivale al 50.6 %.
Así lo revelan datos oficiales proporcionados por la Secretaría del Agua y Medio Ambiente del Gobierno de Guanajuato, en respuesta a una solicitud de información presentada por AM y contestada el 10 de abril.
Esto ocurre aunque las plantas de tratamiento cuentan con una capacidad instalada total de 7 mil 632.5 litros por segundo, superior al volumen de agua residual generado. Esto refleja que el problema no es la capacidad, sino la operación.
En León se generan 2 mil 076.7 litros por segundo de agua residual. Hay capacidad instalada para tratar hasta 2,883 litros por segundo; sin embargo, solo se procesan mil 379.7 litros por segundo.
Al preguntar por qué no se trata el 100 % de la capacidad disponible en las plantas, la dependencia respondió de forma general:
“No se trata el 100 % por falta de mantenimiento, fluctuaciones del caudal de llegada, fluctuaciones de la calidad del agua residual, estado de la infraestructura; el colector que llega a la planta no conduce todo el caudal generado”, resumió.
En México, el artículo 115 constitucional establece que entre las funciones y servicios públicos a cargo de los municipios están el agua potable, drenaje, alcantarillado, así como el tratamiento y disposición de aguas residuales.
La Ley de Aguas Nacionales regula la obligación de saneamiento para los municipios u organismos operadores, a fin de poder descargar esa agua a cuerpos receptores de propiedad nacional. La Comisión Nacional del Agua (Conagua) tiene facultades para sancionar.
Las descargas de aguas residuales están reguladas por la Norma Oficial Mexicana NOM-001-SEMARNAT, que establece los parámetros máximos de contaminantes permitidos. Existen dos versiones: la NOM-001-SEMARNAT-1996, anterior, y la NOM-001-SEMARNAT-2021, vigente desde marzo de 2023.
El agua tratada puede aprovecharse principalmente para riego agrícola y de áreas verdes, así como en procesos industriales, como la curtiduría, y en actividades de limpieza.
Cobran por sanear
La mayoría de los municipios aplican al usuario cobros diferenciados por los servicios de agua potable, alcantarillado y saneamiento. Esto supone que cada rubro de ingreso debe destinarse a esa infraestructura.
Sin embargo, al preguntar si existe certeza de que los ingresos por concepto de saneamiento se destinan específicamente a mejorar ese rubro y no a otros, la dependencia respondió que “es competencia del organismo operador el ejercicio de los recursos recaudados por saneamiento y aplicados al mismo”.
Los municipios de Comonfort, Jaral del Progreso, Pueblo Nuevo y Villagrán no cobran saneamiento porque carecen de plantas de tratamiento. En estos casos existen proyectos elaborados desde 2012, 2015 o 2016 por la entonces Comisión Estatal del Agua de Guanajuato (CEAG).
En Tierra Blanca, Xichú y Atarjea tampoco realizan ese cobro, debido a que el concepto no está contemplado en sus respectivas leyes de ingresos. Curiosamente, estos municipios sí reportan operar a toda su capacidad.
Avanzar en el saneamiento es fundamental, sobre todo porque Guanajuato está incluido en tres proyectos estratégicos del Plan Nacional Hídrico, presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo: la tecnificación del Distrito de Riego 011, el saneamiento del río Lerma y el acueducto Solís-León.
El 6 de noviembre de 2025, la fracción parlamentaria del PAN en el Congreso del Estado presentó una iniciativa para asegurar que las plantas de tratamiento cuenten con mantenimiento constante y con mecanismos de supervisión que permitan conocer su estado y desempeño. También busca establecer obligaciones claras para los municipios, los organismos operadores y la Secretaría del Agua estatal.
El jueves 16 de abril, la Comisión de Desarrollo Urbano y Obra Pública acordó realizar mesas de trabajo el 11 y 13 de mayo para revisar esa y otras iniciativas.
Problema financiero
En entrevista con AM, José Lara Lona, titular de la Secretaría del Agua y Medio Ambiente del Gobierno del Estado, señaló que el problema de fondo es financiero para los municipios. Dijo que desde el año pasado han trabajado con ellos para fortalecer sus ingresos.
“Lo que hemos identificado en muchas de las instalaciones de las plantas de tratamiento que están fuera de servicio tiene que ver con que no se cuenta con el recurso suficiente para la operación, porque requiere de un alto consumo energético.
“Además de que la operación no es sencilla, la puesta en marcha, la estabilización de los procesos químicos y todo implica un gran gasto para los municipios”, dijo.
Agregó que en muchos casos existe la infraestructura, pero no se opera de manera adecuada todo el tiempo, precisamente por el alto costo. En otras ocasiones, los colectores no están funcionando o no son suficientes.
Sin detallar los proyectos, aseguró que dentro del Programa de Gobierno 2025-2030 apoyarán la mejora, rehabilitación y modernización de plantas y colectores. Algunos estarían dentro del paquete de deuda pública que está por anunciarse.
“No hemos querido llegar nada más a plantear proyectos ejecutivos y construcción y rehabilitación y todo eso, porque la historia nos ha dicho que ese modelo no funciona; por eso tenemos muchas sin operar, porque no tienen la estructura”.
En el caso de los cuatro municipios que aún no cuentan con plantas de tratamiento, aseguró que se trabajará para avanzar en la gestión de los proyectos y su construcción.
Irapuato arranca obras
Planta tratadora en la salida a Pueblo Nuevo, en Irapuato, misma que se han comenzado a rehabilitar. Foto: Archivo AM.
Al consultar a los organismos operadores sobre este reto ambiental, la Junta de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Irapuato (Japami) destacó el arranque, en marzo pasado, del proyecto de rehabilitación y reconfiguración de la Planta Tratadora de Aguas Residuales (PTAR), ubicada en la salida a Pueblo Nuevo.
“Efectivamente, con la reconfiguración de la PTAR salida a Pueblo Nuevo, se proyecta que sanearemos el 100 % de las aguas residuales que se generan en Irapuato, cumpliendo con la normativa vigente NOM-001-SEMARNAT-2021”, informó sobre el alcance de la obra.
Desde el área de Comunicación Social de Japami se subrayó que este proyecto forma parte de una estrategia integral para fortalecer el saneamiento y el reúso del agua en el municipio.
La intervención contempla una inversión de 466 millones de pesos, en un esfuerzo conjunto entre autoridades estatales y municipales. El Estado aporta 40 % (185.2 millones de pesos) y el Municipio de Irapuato 60 % (277.8 millones de pesos).
Se trata de un proyecto de alto nivel técnico enfocado en modernizar el sistema hídrico local, mejorar la calidad del agua tratada y garantizar su aprovechamiento sustentable en distintos sectores, como el agrícola y el industrial.
De acuerdo con los datos técnicos, la planta contará con una capacidad de tratamiento de hasta 86 mil 400 metros cúbicos diarios, lo que equivale a un caudal máximo de mil litros por segundo. Además, el diseño será escalable, lo que permitirá ampliar su capacidad conforme crezca la demanda en el municipio.
La rehabilitación de esta infraestructura también responde a la necesidad de cumplir estándares ambientales más estrictos, lo que contribuirá a disminuir la contaminación de cuerpos de agua y mejorar las condiciones ecológicas.
Se estima que la obra concluya en enero de 2027, para consolidarse como uno de los proyectos hidráulicos más importantes para Irapuato en los próximos años.
Nueva planta en la capital
Planta Alta Noria. Foto: Cortesía.
En entrevista del 18 de marzo, Andrés Balderas Torres, director general del Simapag, adelantó que existe un proyecto para una nueva planta de tratamiento en Puentecillas, en la zona sur de Guanajuato capital, con capacidad para tratar 100 litros por segundo de agua residual y una inversión de 149 millones de pesos.
Mencionó que es un proyecto validado por la Secretaría del Agua y Medio Ambiente y que ya está contemplado para ejecutarse con recursos de deuda pública del Estado. Añadió que, una vez licitada, la obra tardaría en promedio un año y medio en construirse.
“Esta obra le permite al Simapag tratar casi toda el agua residual que se genera, un poquito más del 95 % y que tenga un nivel cumpliendo con la norma”.
AAK