Guanajuato.- La persistente ola de calor en Guanajuato disparó las ventas en los negocios de bebidas y postres fríos. En Celaya, heladerías tradicionales reportan un incremento del 100%, siendo el sabor limón el favorito para combatir el bochorno.
En San Francisco del Rincón, el consumo de agua embotellada subió un 100%, mientras que la cerveza y los sueros crecieron hasta un 200%. El reto para los tenderos es mantener el producto frío ante la velocidad con la que se vacían los refrigeradores.
Este repunte beneficia a la economía local, compensando las bajas ventas del invierno. Con temperaturas de hasta 35 grados, el calor en Guanajuato convirtió a las paleterías y tienditas en puntos críticos de abastecimiento para los ciudadanos.
Ola de calor, respiro económico en Celaya
Con la llegada del calor, los negocios locales comienzan a ver un respiro económico. Para Carlos Andrade Fernández, dueño de una heladería entre la zona centro y Alameda de Celaya, la temporada de calor no solo trae sed, sino un incremento rotundo en sus ventas: Aumentan un 100% comparado con el tiempo de frío.
Originario de Tocumbo, Michoacán, cuna de la famosa cadena “La Michoacana“, compartió cómo su familia ha expandido este postre por diferentes partes del país, siendo él el representante de la quinta generación en Celaya con 58 años de historia.
“Mis parientes por parte de mi papá inventaron la paleta. Somos de Tocumbo, donde está el monumento y la fuente a la paleta”, relató con orgullo.
En Celaya, su establecimiento conserva recetas tradicionales con frutas traídas directamente de sus huertas en Michoacán, incluyendo aguacates, mangos, guayabas y limas.
A pesar de la enorme variedad que incluye sabores exóticos y la tradicional paleta de cajeta, muy buscada por extranjeros y turistas, el rey indiscutible del calor es el limón.
“Para esta temporada de calor lo más vendido es el sabor limón, ya sea en forma de paleta o de nieve…Traigo frutas de allá, de Michoacán. No hay una ciudad donde no haya una Michoacana”, resaltó.
Para Carlos, vender productos frescos es una enorme ayuda en temporadas altas, pero durante el tiempo de frío “a veces no sale ni para pagar la luz”.
“Mis ventas ahorita con el calor suben un 100% . Los meses buenos para mí son marzo, abril y junio. Es cuando mejor me va porque el resto, ya cuando empieza a venir el frío, se me espanta la gente”, compartió.
Los favoritos para combatir el bochorno
Para Lucía Méndez, cliente frecuente de la paletería “pasar a comprar una paleta de limón es casi obligatorio con este calorón. Es una costumbre cuando voy de regreso de recoger a mi hijo a la escuela”.
Por su parte, para Ricardo Torres, vecino de la zona, “la tradición de llevar una paleta o una nieve también es un requisito clave para aguantar el bochorno”.
Actualmente, la heladería de Carlos Andrade se distingue por precios accesibles. Fiel a la enseñanza de su padre de “dar barato para vender”, Carlos ofrece nieves y paletas de leche desde 25 pesos, manteniendo costos por debajo de la competencia para apoyar al bolsillo local.
Carlos Andrade. Foto: Salma Hernández.
Para quienes busquen refrescarse con una “Michoacana original“, el local se encuentra abierto de 11:00 de la mañana a 7:00 de la noche, todos los días.
También pega fuerte en San Francisco del Rincón
Ante la persistente ola de calor que azota en la zona, los establecimientos comerciales de San Francisco del Rincón han reportado un repunte en el consumo de bebidas frías, especialmente en agua embotellada y refrescos.
Con temperaturas que han rozado los 35 grados y pronósticos que advierten mantener las temperaturas en los próximos días, la necesidad de hidratación ha modificado drásticamente el inventario de las tienditas de la esquina.
De acuerdo con un sondeo realizado en comercios de la zona centro, la demanda de agua embotellada se ha disparado hasta un 100 %, mientras que la cerveza ha alcanzado incrementos de hasta el 200 %.
Se ha mostrado un repunte en ventas de bebidas refrescantes de hasta el 200 %. Foto: Carlos SUárez.
Para los dueños de abarrotes, el reto no es solo vender, sino lograr que el producto esté a la temperatura que el cliente exige, aunque aseguraron que, pese a lo molesto que es el calor, ha resultado beneficioso para la economía local.
“Lo llenamos (el refrigerador) en la mañana y para mediodía ya voló lo que estaba frío. La gente llega mucho por el calor; si el agua o la cerveza no están bien heladas, mejor no se las llevan. Antes vendíamos mucho refresco al tiempo, pero ahorita nadie quiere nada caliente”, comentó Don Jorge, tendero con más de 15 años en el centro de la ciudad.
Por su parte, otros locatarios señalan que el consumo de presentaciones individuales es el que más ha crecido, reflejando el calor que la gente padece mientras camina por la ciudad.
“Lo que más se mueve son las botellas de medio litro y el suero. De la cerveza, el aumento ha sido más, sobre todo por las tardes”, señaló Martha Elena, encargada de una tienda cerca del mercado.
A diferencia del agua y la cerveza, otros productos han mostrado un comportamiento más moderado, pues en algunos refrescos, el incremento ha sido de hasta el 80 por ciento, manteniéndose como una opción constante pero sin el crecimiento explosivo de otras categorías.
Mientras que en los garrafones, aseguraron no presentan variaciones significativas, pues señalaron que ha sido un producto que de por sí ha bajado el consumo con la popularidad de los centros de llenado.
AAK