Un estudio internacional encabezado por la Universidad de Bristol reveló que los corales de aguas profundas en el archipiélago de Galápagos desaparecieron durante más de mil años antes de recuperarse, lo que evidencia una mayor vulnerabilidad de estos ecosistemas frente al cambio climático.
La investigación, difundida por la Fundación Charles Darwin, analizó más de 900 muestras fósiles recolectadas a profundidades de hasta mil metros. A través de técnicas de datación uranio-torio, los científicos lograron reconstruir una historia de aproximadamente 117 mil años de estos ecosistemas marinos.
Uno de los hallazgos más relevantes es que, aunque los corales lograron sobrevivir a eventos climáticos extremos como la última Edad de Hielo y el posterior calentamiento global, hace unos 5 mil años experimentaron una desaparición prolongada de más de un milenio.
De acuerdo con el estudio, este colapso estuvo relacionado con el fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENSO), particularmente durante una fase prolongada de La Niña. En ese periodo, cambios en la circulación oceánica redujeron los niveles de oxígeno en aguas profundas, afectando la supervivencia de los corales.
El investigador Joseph Stewart explicó que incluso variaciones sutiles en los patrones climáticos globales pueden desencadenar efectos drásticos en ecosistemas que se encuentran muy por debajo de la superficie.
Por su parte, la científica Laura Robinson destacó que comprender la sensibilidad de estos sistemas y los largos periodos que requieren para recuperarse será clave para fortalecer estrategias de conservación en la región.
El estudio también subraya que, aunque la recuperación de estos ecosistemas es posible, ocurre en escalas de tiempo extremadamente largas, lo que plantea desafíos importantes ante el actual ritmo del cambio climático.
Finalmente, especialistas coincidieron en que estos hallazgos serán fundamentales para el diseño de Áreas Marinas Protegidas y para anticipar los impactos futuros en los océanos profundos.