Un día después del tercer apagón nacional de Cuba en cuatro meses, y mientras la economía de la isla socialista sufre bajo las sanciones de Estados Unidos, el Presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que ''Cuba ahora mismo está en muy mal estado, haremos algo con Cuba muy pronto".
El Gobierno de Trump busca que el mandatario Miguel Díaz-Canel se vaya mientras Estados Unidos continúa negociando con el gobierno cubano, según un funcionario estadounidense y una fuente con conocimiento de las conversaciones entre Washington y La Habana. No se ha ofrecido ningún detalle sobre a quién le gustaría a la administración estadounidense ver llegar al poder.
De todos modos, muchos cubanos no creen que Díaz-Canel tenga mucho poder en Cuba, a diferencia del padre fundador revolucionario Raúl Castro y su familia.
El gobierno atribuye sus problemas a un bloqueo energético de Estados Unidos después de que Trump amenazó en enero con aranceles a cualquier país que venda o suministre petróleo a Cuba.
Desde la Casa Blanca, el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, quien es de ascendencia cubana, dijo que la isla "tiene una economía que no funciona en un sistema político y gubernamental. No pueden arreglarlo".
Un funcionario cubano aseguró ayer que Cuba está abierta a comerciar con empresas estadounidenses, pero esas promesas se han hecho antes.
"Así que tienen que cambiar drásticamente", afirmó Rubio. "Lo que anunciaron ayer no es lo suficientemente dramático. No va a arreglarlo".
El Gobierno de Trump exige que La Habana libere a los presos políticos y avance hacia la liberalización política y económica a cambio de levantar las sanciones. Trump también ha planteado la posibilidad de una "toma amistosa de Cuba".
Aunque Cuba produce el 40% de su petróleo y ha estado generando su propia electricidad, no ha sido suficiente para satisfacer la demanda, mientras su red eléctrica sigue desmoronándose.