Los planes para imponer requisitos de capital más estrictos a UBS recibieron ayer 23 de abril, una fría acogida por parte de los inversionistas, en medio de la preocupación por sus implicaciones a largo plazo para la capacidad del banco de competir con sus rivales.
Las acciones de UBS cayeron, registrando un rendimiento inferior al de sus competidores, después de que las regulaciones, reveladas el miércoles por la tarde, propusieran aumentar la carga de capital básico de nivel 1 (CET1) de UBS en unos 20,000 millones de dólares y obligaran al banco a capitalizar íntegramente sus unidades en el extranjero.
Sin embargo, el gobierno sí suavizó las propuestas relativas al tratamiento de los activos por impuestos diferidos y el software.
“Se ha evitado el peor de los escenarios, pero los requisitos de capital siguen siendo muy estrictos para UBS”, afirmó Maurizio Porfiri, director de inversiones de la correduría Maverix Securities.
Los inversionistas temen que los planes destinados a garantizar que Suiza no sufra una repetición del colapso de Credit Suisse en el 2023 puedan perjudicar la rentabilidad y el crecimiento de la mayor gestora de patrimonios de Europa.
UBS mantiene sus planes de dividendos para este año, ya que los cambios normativos no entrarán en vigor antes del 2027.